Demostrando que cuando quiere y le conviene sabe pedir disculpas, el presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció una disculpa a la diputada trans Salma Luévano a quien ayer llamó “señor vestido de mujer”.
Al anunciar que se inicia en la red TikTok, dijo que su primer mensaje sería una disculpa a “una compañera que se identifica como mujer” y que “yo hablé ayer de que era un hombre vestido de mujer”.
Agregó, con toda corrección, fruto obvio de alguna asesoría, que “la gente debe de asumirse como cualquier persona que se identifique. Si opiné sobre este tema es porque considero que el amor no tiene sexo, está por encima de todo, es como la libertad. Y enviarle un abrazo a esta compañera, así empezamos con el TikTok”.
Con esta ocasión, suman tres las disculpas que AMLO pide. La primera fue hace varios años cuando se le escapó decirle “Chapo” al narcotraficante Joaquín Guzmán Loera. La segunda, hace unas semanas, cuando se disculpó con Lord Molécula por decirle que no podría recibirlo en su casa cuando se retirara. Esta es la tercera.
Quedan pendientes, en el ánimo de la población, las disculpas hacia los padres de niños con cáncer, a quienes llamó gente “contratada” para difamar a su gobierno y los acusó de mentir sobre la enfermedad de sus hijos. También las disculpas a las familias de las víctimas de masacres de jóvenes, por decir que los muchachos fueron asesinados por estar mezclados con la delincuencia.
Debe también disculpas a las mujeres que luchan en contra de la violencia de género, por llamarlas “conservadoras” y acusarlas de querer desestabilizar a su gobierno. Al movimiento feminista, por señalar que fue él quien dictaminó que se tipificara el feminicidio como delito, cuando esto es resultado de una lucha de mujeres.
También, hacia periodistas en general, por crear un clima de hostilidad en contra de la profesión y llamar al gremio “buitres” y “zopilotes”. En lo particular, a personas públicas como Carlos Loret, Ciro Gómez Leyva y Joaquín López Dóriga, a quienes ha acusado de ser corruptos y mercenarios.
El presidente está obligado a disculparse con la población de estados azotados por la violencia, puesto que en muchas ocasiones ha negado que la gente sufra y señala que se trata de meros “actos de propaganda” magnificados por los medios.
Se debe disculpar con los afectados por el huracán Otis en Acapulco, puesto que tardó un mes en presentarse en el estado para supuestamente supervisar los apoyos. También, por minimizar el dolor al decir que “hubo suerte” pues los muertos “no fueron tantos”.
Claro está, se debería disculpar con infinidad de actores políticos, a quienes ha cubierto de adjetivos y calumnias, bajo el pretexto de su “derecho de réplica” y “libertad de expresión”.
Tras la disculpa de AMLO, la diputada Salma Luévano escribió en su cuenta de X que “Hoy el presidente @lopezobrador_me ofreció una disculpa por malgeneralizarme. Esta declaración es importantísima, pues visibiliza una lucha que nos ha tomado décadas Soy una mujer, Diputrans y eso no está a discusión. Ahora a esperar a que me reciba el presidente @JesusRCuevas”..
Horas antes, en un video, dijo que buscaría audiencia con AMLO para hablar de la lucha por los derechos de las personas transgénero.
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