El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, acudió este domingo 1 de julio a emitir su voto a la casilla instalada en la sede de la Comisión Nacional del Agua, en Insurgentes Sur 2416. Llegó a las 7:30 de la mañana, con la finalidad de ingresar en punto de las 8, en cuanto se abriera la casilla.
Al llegar, manifestó ante los medios de comunicación que votaría por Rosario Ibarra de Piedra. “Es una luchadora social extraordinaria… yo quiero rendirle ese homenaje en vida, quiero reconocer todo lo que ha hecho por la defensa de los derechos humanos”.
Sin embargo, la dificultad que implica la instalación de una casilla electoral, con sus numerosos procesos, hizo que la apertura se retrasara casi una hora. Es decir, que el candidato, acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, y el hijo de ambos, esperaron una hora y media para que el candidato pudiera votar.
Este tiempo de espera transcurrió para él pegado a la reja de la Conagua, sin poder ingresar, rodeado por los más de 100 reporteros—entre conductores y camarógrafos—que se encontraban presentes para captar el momento en que AMLO emitiera su voto.
Durante el tiempo de espera, y a pesar de estar cara a cara con la prensa, AMLO se mantuvo reservado, intercambiando breves palabras con su esposa de manera inaudible.
Periodistas de todos los medios se encontraban presentes, muchos de ellos trepados en la reja, para poder captar al candidato. Había otros grupos presentes: vecinos de la zona, esperando emitir su voto, simpatizantes de AMLO, que esperaban poderlo ver y gritar su apoyo, miembros del equipo del candidato y algunos elementos de la policía capitalina.
Alrededor de las 8:50, la reja de la Conagua se entreabrió ligeramente para dejar pasar a AMLO y Beatriz Gutiérrez. A pesar de las protestas de todos los presentes, la reja se cerró de inmediato. Todos quedaron fuera durante el tiempo (menos de 15 minutos) en que AMLO emitió su voto.
En el inter, se generó una rechifla dirigida a los funcionarios de casilla por la tardanza. También, diversas personas empezaron a murmurar que los representantes de la prensa deberían retirarse para permitir el libre flujo de los ciudadanos. Una mujer mayor se exaltó a tal grado que gritó “¡Prensa vendida!” en repetidas ocasiones y al notar que varios periodistas la grababan, se retiró muy agitada.
Algunos de los ciudadanos ahí presentes manifestaron que habían acudido a votar trayendo sus propios bolígrafos, “en previsión” de que fuera cierto el “rumor” de que los lápices del INE se borran. Otros más consideraron que eso era totalmente cierto.
Cuando AMLO se dispuso a salir de la casilla, la reja se abrió otra vez. En primer lugar, Beatriz Gutiérrez y su hijo salieron, mientras la prensa luchaba por captar su imagen y alguna declaración. Miembros del equipo del candidato protegieron el avance de la familia de AMLO hasta llegar a la calle (avanzar 10 metros les tomó cinco minutos de forcejeo) en donde les esperaba un vehículo.
Cuando Gutiérrez Müller salió de la apretura de los periodistas, exclamó “¡lo logramos!”, pero de inmediato fue seguida por otro contingente, pero menos nutrido, ya que el grueso de los comunicadores se volcó hacia Andrés Manuel, que avanzaba detrás de ella.
Un vehículo blanco esperaba a AMLO, quien tuvo mucho trabajo en llegar a la puerta. No se detuvo a dar declaraciones, solo unas breves palabras en voz baja. Se le veía fatigado por la larga espera.
Abordó el asiento del copiloto y el vehículo avanzó, seguido por la nube de periodistas y entre gritos de “¡Presidente, presidente!” de parte de sus simpatizantes. Diversos elementos de la policía siguieron el vehículo, al tiempo que lo grababan con sus celulares.
El vehículo de López Obrador se incorporó al tránsito sobre avenida Insurgentes, rumbo a otra casilla en la colonia Nápoles, en donde votaría su esposa.
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