Al menos mil 700 millones de pesos de un fondo para reducir el rezago social y urbano en municipios vulnerables se han empleado para remodelar y construir estadios y campos de beisbol, el deporte favorito de AMLO.
Una investigación de la reportera Alejandra Crail, de El Universal, publicado este miércoles, informa que al menos mil 700 millones se usaron, entre 2019 y 2022 para remodelar grandes estadios y construir campos de juego de beisbol en 11 estados del país.
El dinero proviene del Programa de Mejoramiento Urbano, de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Territorial.
Y, aunque efectivamente la promoción del deporte es parte de las obligaciones de un gobierno, se deben atender primero las necesidades más urgentes, como suministro de agua potable o centros de salud.
No ha sido así. La Sedatu, según esta investigación y otras publicadas en años anteriores, ha dedicado cientos de millones de pesos en impulsar el deporte favorito del presidente, pero no primordialmente para acercar el deporte a la población en general, sino para beneficiar a equipos profesionales.
“Parte importante de estos recursos han servido para edificar estadios que benefician a equipos profesionales de las ligas mexicanas de beisbol. Otro tanto se ha dirigido a proyectos beisbolísticos en zonas donde hay otras necesidades claras como pavimentación, drenaje, redes de agua potable, centros de salud, escuelas, entre otros”, dice la investigación.
El beisbol es un deporte popular en el sureste del país y algunas zonas del norte, pero no en el centro de México. Aun así, en el Estado de México se han construido campos de este deporte.
La periodista señala que sus datos provienen de una multitud de solicitudes de transparencia, que le permitieron averiguar que además del favoritismo infundado para este deporte, además hay irregularidades en los contratos y en las obras.
“En 15 de 26 municipios las obras han tardado entre 5 y 21 meses en entregarse. En varios casos, como en los estadios desarrollados en Jalpa de Méndez y Cunduacán en Tabasco, las construcciones, además, han presentado deficiencias: materiales no adecuados para el clima, falta de nivelación de suelo, gradas y techos que se caen”.
Indica que los diferentes niveles de gobierno no justifican el cómo un estadio de beisbol ayuda a abatir el rezago social, y aun así, se han usado los recursos del PMU para ello.
Pero no es el único programa del que salen recursos, ya que se recordará que AMLO creó ProBeis, el Programa para la Promoción y Desarrollo del Béisbol en México, que luego se convirtió en el Bachillerato Tecnológico de Educación y Promoción Deportiva a cargo de la SEP.
Hasta junio del año pasado, ProBeis había recibidio mil 335 millones de pesos.
*ofv