El gobierno federal encargó a un empresario de crecimiento sospechoso, que antes fue proveedor de material de oficina, la captura de los datos biométricos de todos los mexicanos. Se trata de Jorge Stephan Romita, quien solía ofrecer materiales de oficina a la Casa de Moneda y servicios de acceso a oficinas públicas, pero en los gobiernos de la llamada 4T se ha vuelto uno de los proveedores favoritos.
Una investigación de Latinus revela que este proveedor le ha vendido de todo al gobierno, desde despensas, cubrebocas, termómetros, hasta equipo para controlar el acceso a los penales, infraestructura de revisión en aduanas, instalaciones marítimas y aeropuertos; ahora también se encargará del Servicio Integral para la Identificación Biométrica.
Según datos de la plataforma oficial Compras MX, la Agencia de Transformación Digital otorgó sin licitación de por medio un contrato por mil 200 millones de pesos a DR México, empresa en la que Jorge Stephan Romita aparece como socio y representante legal; sin embargo, no es posible conocer los detalles de la asignación porque en la plataforma se advierte que se trata de información reservada por seguridad nacional.
El ascenso meteórico de las empresas de Stephan Romita se dio de la mano del secretario de Marina de López Obrador, Rafael Ojeda, cuyos sobrinos están acusados de encabezar una red de huachicol fiscal.
Jorge Stephan es el principal socio de DR México y VIP Ingeniería, cuyos contratos solían ser de bajo monto; la Casa de Moneda le ha comprado material de oficina por años y la Procuraduría del Distrito Federal le compró instalaciones tácticas en 2018 en contratos de al menos 23 millones de pesos. En 2020 le vendió 100 mil cubrebocas a la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, que en aquel entonces era encabezada por Luz Elena González Escobar, actual secretaria de Energía.
Fue a partir de 2020 cuando su suerte empezó a cambiar; su puerta de entrada a los grandes negocios fue el entonces secretario de Seguridad de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo; escaló de ser proveedor de puertas de acceso de personal a dar mantenimiento al control de acceso de automóviles a penales federales. Las empresas de Stephan Romita siguieron a Alfonso Durazo hasta Sonora; en 2022 VIP Ingeniería recibió un contrato de 36 millones de pesos para la entrega de despensas para el DIF de Sonora.
Para finales de aquel año, a instancias del secretario de Marina, José Rafael Ojeda, DR México recibió un contrato por 2 mil 675 millones de pesos, un monto que nunca antes había recibido este proveedor. El objeto social fue surtir a la Marina de 69 equipos de revisión no intrusiva para las aduanas marítimas; como lo documentó Latinus, dichos equipos debieron ser entregados en octubre de 2023 y hasta enero de 2025 la entrega no estaba completa y la empresa no había recibido sanción alguna por ello.
En 2023, DR México también se volvió proveedor del Metro de la Ciudad de México donde obtuvo un contrato por 130 millones de pesos para la instalación de torniquetes en la Línea 1; este contrato fue dado sin licitación.
Los negocios de Stephan Romita con la 4T no se acabaron en el sexenio de López Obrador; el gobierno de Claudia Sheinbaum, a través de la Agencia de Transformación Digital, ha entregado a DR México por adjudicación directa el contrato por mil 200 millones por el Servicio de Integral para la Identificación Biométrica.
En noviembre de 2025 la misma firma obtuvo sin licitación tres contratos que suman 200 millones de pesos, para la compra de equipo de revisión en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que deberán ser entregados antes del Mundial.
De acuerdo con la información recabada por Latinus, DR México y VIP Ingeniería, acumulan al menos 4 mil 500 millones de pesos en contratos con la 4T, la mayoría de ellos sin enfrentar competencia alguna.
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