En clara respuesta a las insinuaciones que ha hecho el presidente Andrés Manuel López Obrador, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, aseguró que en México se han eliminado todos los factores que en el pasado hacían posible el fraude electoral, esto, gracias a que las autoridades electorales gozan de autonomía “frente a la intromisión de los actores políticos”.
“El fraude y sus prácticas son cosas del pasado, son piezas del museo de la deshonra política a donde la ciudadanía las ha enviado gracias a las reglas e instituciones que hemos diseñado, mantenido y fortalecido a lo largo de décadas”, dijo el titular del INE.
En conferencia de prensa celebrada este jueves 3 de junio, día de finalización de las campañas electorales, Córdova señaló que estos comicios se presentan en un escenario complicado por dos motivos: la violencia y la pandemia. Pero aseguró que ninguno de los dos obstruirá el correcto desempeño de la jornada. “Hoy podemos decir con satisfacción que la democracia mexicana no es, no ha sido, ni será una víctima más de la pandemia”.
Respecto a la pandemia, destacó los protocolos de seguridad sanitaria que el INE ha establecido y que ha estado difundiendo en los medios de comunicación. Sobre la violencia, admitió que se ha hecho presente durante el actual proceso y ante ello, la mejor respuesta tiene que ser “la participación masiva y consciente del electorado”.
A lo largo de todo el proceso, Córdova y el resto del INE han recibido innumerables acusaciones por parte del gobierno de AMLO, en el sentido de que ellos organizan y avalan fraudes electorales. Por ese motivo, Córdova ha dado reiteradas explicaciones en el sentido de que las elecciones son organizadas por el INE, pero vigiladas por los ciudadanos y protegidas por una “cadena de confianza” que se ha construido durante muchos años, en un esfuerzo colectivo.
“En México, hemos conjurado, gracias a este esfuerzo acumulado a lo largo del tiempo y de reformas electorales las posibilidades de fraude. En México, el fraude electoral se acotó desde el momento en que como país logramos eliminar los factores que hacían posible la arbitrariedad en las elecciones, y desde que conseguimos dotar de autonomía a las autoridades frente a la intromisión de los actores políticos”.
En dicha cadena de confianza se encuentra la labor de las ciudadanas y ciudadanos que trabajan en las casillas, cuentan votos y llenan actas, de manera totalmente voluntaria, pero también, dijo, la presencia de observadores, tanto nacionales como internacionales.
Destacó que en todos los procesos electorales existen observadores de todos los partidos políticos que dan fe de la limpieza de los comicios, y también grupos de observadores internacionales, como la misión de la Organización de Estados Americanos que llegó la semana pasada y otros grupos. En total, habrá 559 observadores provenientes de 45 países.
“La observación internacional forma parte también de esta cadena de confianza. La vigilancia de actores externos, sean representantes de partidos políticos, la sociedad civil mexicana, la observación nacional y la internacional, es un eslabón fundamental de la cadena de confianza en las elecciones en México”.
Manifestó que la certeza de la limpieza del proceso involucra no solo el día de la votación y el posterior cómputo de votos, sino que se construye desde mucho antes, con reglas claras de participación para partidos y candidatos y la fiscalización de los gastos que hacen los candidatos y partidos desde el periodo de precampañas.
Y, aunque dijo que siempre es posible mejorar cualquier mecanismo existente, la cadena de confianza que existe en las elecciones mexicanas asegura la imposibilidad de un fraude electoral.
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