La empresa estatal Birmex, encargada de la compra y distribución de medicamentos para el sector público, proyecta lograr el 100% del abasto de vacunas, medicamentos y material de curación hasta 2029.
Esto, de acuerdo con el Programa Institucional 2025-2030 publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación en el que admite persistentes fallas en el abasto de medicamentos e insumos para la salud y establece que es necesario transformar el modelo operativo actual.
El programa plantea cinco grandes objetivos y para cada uno de ellos se establecen metas de avance.
Los objetivos dos, tres y cuatro son los directamente relacionados con el abasto de medicamentos y en todos los casos se establece que el 100% de su cumplimiento se dará –de aplicarse las estrategias propuestas– hasta el año 2029, un año antes de que termine el sexenio de Claudia Sheinbaum.
Aunque, según el programa, durante el primer año de gobierno de la mandataria todos los objetivos superaron el 90% de cumplimiento. Ello, a pesar de las recurrentes denuncias de parte de los derechohabientes y personal de salud y la caída histórica en el alcance de la vacunación infantil.
El objetivo dos del programa se refiere a la mejora de la adquisición y distribución de vacunas, biológicos e “insumos estratégicos”. El tres se dirige a la cobertura del abasto de medicamentos, material de curación e insumos para la salud (MCCIS) y el cuatro habla de optimizar los procesos consolidados de compra para el abasto de medicamentos.
Señala que el objetivo tres “es central y crítico, ya que es la herramienta operativa que permite al Estado cumplir con su papel de garante del derecho humano a la salud, protegido en el artículo 4º de la Carta Magna y replicado en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030.
“La ausencia de un solo insumo estratégico (una vacuna, un medicamento oncológico, o material de curación básico) interrumpe la continuidad de tratamientos, degrada la calidad de la atención médica y, en última instancia, pone en riesgo la vida del paciente. Asimismo, su abasto garantizado y planificado contribuye a la eficiencia del gasto público y a la optimización de los recursos financieros”, dice el plan.
Admite que las fallas de la cadena de abasto “se explican por la concurrencia de diversas deficiencias operativas y logísticas, así como por limitaciones estructurales en la capacidad de producción, adquisición, almacenamiento y distribución de insumos médicos estratégicos. Estas condiciones han propiciado ineficiencias en los procesos de compra y distribución, impactando negativamente la disponibilidad oportuna de medicamentos e insumos en las instituciones públicas de salud”.
Para cumplir el objetivo mencionado señala la necesidad de “consolidar el sistema logístico integral de distribución nacional para garantizar el suministro oportuno de insumos a las instituciones de salud” y también “optimizar la red de distribución y la operación del servicio “último kilómetro” para asegurar el abasto eficiente de insumos en cada unidad de salud”.
Ahora, se recordará que en numerosas ocasiones durante el sexenio pasado, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que la logística de distribución y el llamado “último kilómetro” habían sido resueltos.
Del programa de Birmex planteado por el actual gobierno se desprende que no es así.
Según el documento, en el 2025 el abasto de medicamentos llegó a 90%. Para 2026 se plantea llegar a 92%; a 95% en 2027, a 97% en 2028 y a 100% en 2029. Según dice, ese 100% se conservará en el 2030.
No hay manera de verificar que, efectivamente, durante el año pasado se haya logrado un 90% de abasto y se recordará que en un par de ocasiones funcionarios del salud hablaron de un abasto “cercano al 100%” o superior al 95%. Ahora, las propias cifras del plan de Birmex dan otro panorama.
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