La suspensión de la evaluación docente anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) el viernes pasado, que vulnera explícitamente la Constitución, no es la única exigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que desde ayer lunes emprendieron nuevas acciones, violentas en Oaxaca, para exigir el cumplimiento de sus demandas.
El movimiento magisterial entregó el pasado 1 de mayo al gobierno federal un pliego petitorio de 11 puntos en los que, entre otras cosas, exigen la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como de todas las victimas de desaparición forzada en el país. La “cancelación de las órdenes de aprehensión contra luchadores sociales” y un “alto al hostigamiento, represión física, psicológica, penal, administrativa y de todo tipo, contra contingentes y militantes de la CNTE”.
Respecto a la Reforma Educativa, avalada en 2013, exigen la abrogación total de las leyes secundarias y, por ende, la cancelación de la evaluación docente y no solo la “suspensión” de los exámenes para el ingreso, permanencia, promoción y reconocimiento en los niveles de educación básica y media superior.
También piden un aumento salarial del 100%; el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores de la educación activos, personal de apoyo y asistencia a la educación y jubilados.
Incluso señalan que en defensa del normalismo, exigen un incremento de la matrícula, asignación automática de plazas a “todos los egresados de normales públicas del país” y “alto a la represión contra los estudiantes normalistas”.

El magisterio asimismo pide a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) una respuesta “inmediata y satisfactoria” de todas las demandas de amparo que han interpuesto los trabajadores del movimiento.
Estos puntos más los restantes, son a los que el gobierno federal debe dar el “visto bueno” para que el magisterio por lo menos, desactive el paro general en Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Guerrero que mantiene a 4.5 millones de niños sin clase, ya que el boicot a las elecciones del próximo domingo 7 de junio no es negociable.
Precisamente esta mañana en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, Rubén Núñez, secretario general de la Sección 22 de Oaxaca, confirmó que el boicot se mantienen porque consideran que las elecciones son una “farsa”.
“Estuvimos en Gobernación para recibir respuestas a nuestro pliego petitorio, cosa que no sucedió. Solo nos respondieron con un documento que calificamos como nulo porque no responde a las demandas centrales que planteamos el 1 de mayo”, dijo.
No obstante, dejo claro que pasando los comicios seguirán en paro y con movilizaciones hasta obtener una respuesta satisfactoria de la Secretaría de Gobernación, aunque no especificó si piensan ceder en alguna de sus demandas o esperan que todas sean favorables a su causa.
Según lo declarado por Juan José Ortega Madrigal, líder de la Sección 18 de Michoacán, al mediodía de mañana miércoles tendrán una nueva reunión con el gobierno federal.
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