Tras tres años de litigio, este martes, el juez Sexagésimo Noveno en Materia Civil de la Ciudad de México dio la razón al exdirigente del PRD, Jesús Ortega, respecto a la demanda que interpuso en contra de la escritora Sanjuana Martínez por difamación.
A finales del año 2013, Martínez publicó los artículos “Consumidores de Sexo Comercial” e “INFIERNO EN EL CADILLAC: Sexo, poder y lágrimas” en el portal Sin Embargo donde acusaba al perredista de ser cliente frecuente de una red de trata revelada por El Universal a principios de ese año.
Los textos, difundidos en el portal el 25 de noviembre y el 2 de diciembre de dicho año, respectivamente, afirmaban con base en testimonios consultados por la excolaboradora de La Jornada que Jesús Ortega acudía quincenalmente al table dance Cadillac para solicitar los servicios de prostitución de una joven identificada como Perla, víctima de la presunta red de trata donde había al menos 44 mujeres esclavizadas sexualmente.
Ante el hecho, Ortega Martínez emprendió acciones legales en contra de la columnista por la acción de daño moral ya que daba por hecho la participación del exdirigente partidista en un delito, y lo acusaba, además, de promover el delito de trata de personas.
En su defensa, Sanjuana Martínez alegó que ejercía sus derechos de acceso a la información y la libre manifestación de ideas contemplados en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Si bien la jueza Martha Roselia Garibay Pérez reconoció dichos derechos, en las diferentes diligencias quedó comprobado que tal alegato no era válido tras analizar lo expuesto en los artículos y, principalmente, debido a que se atacó la vida privada del perredista sin pruebas y con una intención calumniosa.
Asimismo, la articulista argumentó que el perredista, al ser figura pública, estaba abierto al escrutinio público y los señalamientos basados en investigaciones periodísticas.
De acuerdo al expediente 876/2014, el 25 de agosto de 2015 el juez requirió que la escritora presentara ante el juzgado las pruebas que sustentaban la acusación directa pero –según consta en el acta- “no ofreció ninguna prueba de su parte” lo que le valió la acusación de “rebeldía” y la pérdida de oportunidad de presentar documentos a su favor.
Más aún, según el análisis de Garibay Pérez, el testimonio que refirió Martínez estaba integrado en la averiguación previa FDTP-TP-1/030/13-06 (bajo investigación en el momento de la publicación) de la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas Centrales, y cuya averiguación estuvo a cargo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
Esto quiere decir que la escritora dio por hecho una acusación que apenas estaba bajo investigación, violando el derecho de presunción de inocencia de Ortega Martínez, y dañando su vida personal y honor (según los testimonios de su propia esposa, la senadora Angélica de la Peña).
Por ello, la jueza determinó que la excolaboradora de Proceso no acreditó que la acusación surgiera de una investigación periodística (tal como aludió) y no quiso presentar las pruebas que fundamentaban la imputación.
Bajo esta lógica, se determinó que Sanjuana Martínez difamó y atacó la vida personal de Jesús Ortega a través de un artículo de opinión (y no de un reportaje), con la intención no sólo de dañar su imagen y honor sino de lastimar la vida personal de un personaje público so pretexto de la libre manifestación de ideas.
La sentencia definitiva implica que Martínez publique en Sin Embargo la orden judicial donde se da el dictamen del juez, así como una compensación económica (aún no calculada) la cual, adelantó el perredista en conferencia de prensa, será donada a una organización no gubernamental que combata la trata de personas.
En sus redes sociales Sanjuana Martínez catalogó la resolución como "ilegal", ya que según dice el proceso tuvo irregularidades y las autoridades capitalinas no le dieron la oportunidad de defenderse.
“Respecto a la sentencia de daño moral que favorece a @jesusortegam quiero decir que desconozco dicha decisión; El proceso que @jesusortegam sostiene en mi contra por daño moral y por el que he sido hoy sentenciada, ha estado lleno de irregularidades”, afirmó en su cuenta de Twitter.
“Nunca fui notificada por el juzgado 69 de lo Civil del DF para defenderme de @jesusortegam ni mucho menos emplazada. La sentencia es ilegal; La Juez 69 de lo Civil del Distrito Federal, Martha Roselia Garibay Pérez violó mi derecho a un debido proceso y favoreció a @jesusortegam”.
En la misma red social, Ortega reviró: "Nunca hay última palabra y tampoco ahora, pues usted tiene que cumplir con una sentencia".
A continuación la resolución íntegra:
mahy

