Para intentar defenderse y tomar revancha, Javier Corral, colaborador de Claudia Sheinbaum, celebró que Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del PRI, haya marginado a Manlio Fabio Beltrones del grupo de senadores del partido tricolor, y lanzó duras acusaciones contra este, como su responsabilidad en el caso del asesinato de Luis Donaldo Colosio. No recordó antiguas condenas que lanzó contra el dirigente tricolor.
El pasado lunes, apenas un día después de la reelección de Moreno Cárdenas en la dirigencia nacional del PRI, el tricolor también ratificó a Rubén Moreira Valdez y a Manuel Añorve Baños como los coordinadores de sus grupos parlamentarios en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, respectivamente. Y algo más: se decidió que Beltrones no formará parte de la bancada tricolor en la cámara alta.
Cuuriosamente, quien celebró esa acción del llamado “Alito” fue un miembro del equipo de Sheinbaum: el expanista Corral, quien está integrado en este como especialista en combate a la corrupción, aunque él mismo ahora está siendo investigado por eso mismo.
Así festejó Corral en su cuenta de X: “¡Quién lo diría! ¡Que @alitomorenoc terminaría defenestrando a @MFBeltrones del @PRI_Nacional !”, aunque en realidad no fue una defenestración, como dice el dueño de Sándor Márai Librería, debido a que no le quitó ningún cargo, mucho menos uno que ni siquiera ha asumido, además de que tampoco ha concluido el proceso de su expulsión del partido.
Corral escribió que las causas que Moreno Cárdenas alega, “atentar contra la unidad ideológica” (en realidad el comunicado de la dirigencia también menciona “programática y organizativa”), “son triviales frente a los asuntos más importantes que este siniestro personaje de la política tiene aún pendientes con la justicia mexicana e internacional”.
El expanista añadió que el político sonorense ha gozado de impunidad y de “protección mediática”, y prácticamente repitió la acusación que contra Beltrones vertió Alito con motivo de la cuestionada Asamblea Nacional del tricolor: su responsabilidad en el caso del asesinato de Luis Donaldo Colosio en marzo de 1994. Corral escribió que lo “que más debiera mover al priísmo para su verdadera reivindicación, es exigir justicia en el asesinato de su candidato presidencial Luis Donaldo Colosio. Tanto en las primeras investigaciones de marzo de 1994, como en las que reabrió la @FGRMexico en julio de 2022, se documenta la participación y acciones de Beltrones para obstruir la justicia en el esclarecimiento del magnicidio”.
Sin mayores detalles, añadió que “aunque la Fiscalía solicitó una nueva orden de captura sobre un presunto segundo tirador, a Beltrones se le volvió a excluir de esa complicidad, no obstante que las conclusiones del ministerio público apuntaron claramente a esa responsabilidad”.
Posteriormente recordó el reportaje de The New York Times en 1997, cuando Beltrones fue señalado de, como gobernador, dar protección al narcotraficante Amado Carrillo Fuentes (por cierto: ese trabajo periodístico, como dice el propio Corral, fue hecho con fuentes de inteligencia estadounidenses, a las que ahora el obradorismo es extremadamente alérgico… a menos que le convengan), y también la acusación por lavado de dinero (tarea en la que la DEA lo vinculó también con narcos) y recursos que ocultaba en Andorra.
También mencionó el desvío de recursos públicos de varias entidades, como Chihuahua, para campañas del PRI, cuando Beltrones era su dirigente nacional, a través de la llamada “Operación Safiro”.
Pero el afán de revancha de Corral viene al final de su tuit: denunció la alianza de Beltrones (“Capo de Capos”, le llama) con Maru Campos, actual gobernadora de Chihuahua, con la intención de perseguirlo. Acusó que el sonorense “es patrocinador de varias de las campañas mediáticas con las que tratan de desprestigiarme y minar mi imagen con casos fabricados sin sustento alguno, pero profusamente difundidos debido al millonario pago a medios de comunicación”.
Y Corral, quien apenas en diciembre pasado se sumó a “la secta” de quien llamó “ambicioso vulgar”, cerró de la siguiente forma su festejo de Moreno Cárdenas y su “vendetta” contra “el capo”: “Así la fichita de este próximo legislador desbancado… al que por ahora lo pone en su lugar ¡Alito Moreno! Ni siquiera su amiga y aliada común @MaruCampos_G , podrá reconciliarlos ¡Cosas veredes!”.
En junio de 2022 Corral recriminó a Marko Cortés que “en vez de recuperarle su fisonomía al PAN, de resarcirlo, es aliado de este impresentable de Alito, al que ahora, incluso, pretende reivindicar”. Y remachó: “Este discurso reivindicador del PRI, incluso frente a Morena, lo que hace es justificar a un aliado que no tiene ninguna calidad moral: Alito es un impresentable del PRI de nuestros días”.
Ahora Corral festeja al “impresentable” en ánimo de venganza contra Beltrones.

