Ante el escándalo que ha surgido en torno a la disculpa pública que una ciudadana tiene que dar a la diputada Karina Barreras, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se trata de un exceso y que el poder “es humildad, no soberbia”.
Así, no solamente cargó contra la legisladora, esposa de Sergio Gutiérrez Luna, sino también contra los magistrados electorales –afines a la 4T– Mónica Soto y Felipe Fuentes, quienes impusieron a la ciudadana Karla Estrella la sanción de disculparse por 30 días consecutivos y pagar una multa.
Cuestionada al respecto, Sheinbaum criticó:
“No está bien esta exigencia de que por 30 días te disculpes. Sí puede haber una sanción del Tribunal de decir ‘no hubo fundamento, es bueno que haya una disculpa pública’ y bueno se hace una disculpa pública”, dijo, de manera inconexa.
Según dijo, las sanciones de ese tipo son válidas en contextos electorales, pero nunca de manera excesiva.
“Ha habido otros casos, tiene que haber sanciones cuando hay, cuando están en medio de un proceso electoral que tiene que analizar el propio Tribunal con sus criterios, pero para todas y todos el poder es humildad, no es soberbia, no es abuso, que es lo que ocurría tiempo atrás”.
Y, en un claro dardo dirigido a la diputada, que se quejó de “violencia política de género” de parte de la ciudadana, afirmó que lo que procede en casos de inconformidad ante la crítica es el derecho de réplica.
“Aquí hay derecho a criticar de lo que sea, nadie lo impide, aquí lo que hay es derecho de réplica, porque si alguien ofende o dice una mentira, pues aquí hay que aclararla”.
Y en seguida criticó la excesiva reacción de los magistrados: “Vale la pena que los Tribunales, los jueces pongan todo en su justo término”.
En enero de 2024, Karla Estrella emitió un tuit crítico contra Karina Barreras, alegando que llegó a ser diputada por influencia de su esposo. La legisladora la denunció por violencia política de género y el TEPJF falló en su favor.
Sentenciaron a la ciudadana a disculparse en X por 30 días consecutivos con un texto que ellos le indicaron. Debido a que la legisladora no respondió si se podía usar su nombre, éste fue sustituido por la frase “Dato protegido”, lo que provocó intensas burlas en redes sociales.
La diputada reaccionó diciendo que tales burlas y críticas son un intento de silenciarla y que ella continuará su lucha por los derechos de las mujeres.
Ahora, de parte de la presidenta obtuvo un claro revés, puesto que su supuesta lucha feminista no fue reconocida, sino que todo el asunto lo tradujo como un acto de autoritarismo y soberbia.
OFV

