A decir del gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, no ha sido fácil de enfrentar el asunto de la aplicación de medicina contaminada a pacientes del Hospital de Pemex en Villahermosa, sin embargo consideró que es algo que a cualquiera le puede pasar.
A pesar de que cinco personas han muerto por la administración de hepamina sódica en mal estado, el mandatario estatal negó que se haya actuado con negligencia y según él, en cualquier hospital se corre el riesgo de recibir un lote de fármacos que no reúnan los estándares de calidad necesarios y justificó que en ocasiones, esto no se puede detectar fácilmente.
“Es lamentable, Petróleos Mexicanos está atendiendo la situación. No es un asunto fácil, a cualquiera nos pasa, no es por descuido, en principio es por un medicamento que estaba contaminado y eso es difícil de que se sepa cuando viene contaminado un lote”, alegó.
De acuerdo con el reporte de El Financiero, López Hernández fue cuestionado sobre las denuncias interpuestas en la Fiscalía General del Estado (FGE) por parte de familiares de dos de los fallecidos; dijo no estar en condiciones de dar detalles al respecto porque existen otras investigaciones en curso también a nivel federal y por cuestiones de procedimiento legal, no se pueden dar a conocer más datos hasta que concluyan.
Señaló que no es la primera vez que sucede algo parecido y recordó que en el Hospital de Alta Especialidad “Dr. Juan Graham Casasús” se presentó una situación donde 20 pacientes resultaron afectados por la aplicación de un anestésico contaminado, aunque en aquella ocasión no murió nadie.
Cuando a comenzaron a denunciarse las muertes en el Hospital de Pemex, Adán Augusto López intentó desmarcarse, argumentando que el gobierno de Tabasco no podía intervenir en un asunto del cual la principal responsabilidad es de la empresa petrolera, ya que el nosocomio está bajo su jurisdicción y no del sistema de salud estatal.
En torno a los señalamientos de los familiares de las víctimas en el sentido de que se oculta información sobre el número de pacientes afectados, dijo desconocer esta situación y pidió esperar el resultado de las investigaciones y no caer en “alarmismos por noticias falsas”.
Recientemente, la titular de la Secretaría de Salud estatal, Silvia Guillermina Roldán Fernández, también quiso minimizar el problema al asegurar que son comunes las reacciones adversas por medicamentos en los hospitales; en este sentido, dio a conocer que el año pasado registraron 252 casos de este tipo e incluso las vacunas han causado efectos no esperados.
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