En la edición de abril de la revista Zócalo, Luis Miguel Carriedo, locutor de Espacio Amedi y colaborador del citado medio, denunció que el programa radiofónico que se emite desde hace una década en la frecuencia de Radio Ciudadana (660 am), está en riesgo de cerrar sus puertas, por lo que él califica como una “revancha absurda” y un “golpe fraguado” por parte de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) que encabeza Jorge Fernando Negrete.
“Por críticas que los conductores del programa (Gerardo Montes, Primavera Téllez y Carriedo) le hemos hecho, (Negrete) amaga con desaparecer del aire la emisión o, en su caso, colocarle filtros editoriales mediante un 'consejo' ad hoc que procure la 'institucionalidad' en los contenidos”, se lee en el artículo, donde expone además algunas de las “maniobras” censoras del presidente de la Amedi.
Por ejemplo, Negrete “propuso (y logró) el pasado mes de febrero eliminar todas las alusiones que en los estatutos de la Amedi reconocían al programa de radio como un proyecto periodístico con libertad editorial para sus productores y conductores”.
Carriedo denuncia que no hubo explicaciones al respecto y de acuerdo a comentarios que él cita, el propósito es desaparecer poco a poco el programa radiofónico, que se emite todos los viernes a las 10:00 horas.
“Entre burlas” dijeron los directivos que “nadie en la Asociación escucha el programa salvo por morbo”. En contraste, el Instituto Mexicano de la Radio (Imer) informó hace unos meses que Espacio Amedi cuenta con una audiencia destacada, subrayó el comunicador.
Según Carriedo, el problema de Negrete es que diversos políticos vinculados a empresas de radiodifusión se han quejado de los comentarios que los tres conductores lanzan en la emisión de una hora a la semana, por lo que el líder de la Amedi busca, a través de dichas medidas, evitar reclamos.
“Le dije entonces que siembre habrá réplica para quien la solicite y claridad en que somos responsables de lo hablamos en los micrófonos de Radio Ciudadana”, y aclara que todas la emisiones inician con la leyenda: “las opiniones son de quienes las emiten”. Para Carriedo, ahí moría el tema, incluso Negrete aseguró, después de esa conversación, que firmaría el convenio con el Imer para refrendar el programa, pero nunca lo hizo.
“Ahora abre sus cartas, declara finalmente que el golpeteo añejo, las reconvenciones vergonzosas, el vacío y el borrado estatutario sí tenían un objetivo”, y que su equipo de colaboradores le habían “mandado a desaparecer el programa desde hace tiempo” porque “no cumple con la visión institucional de la Amedi”.
“¿Qué visión institucional quieren? ¿Pedir por ejemplo televisión de paga para Slim desde una radio pública y reprochar al IFT no darle ese negocio? No haremos eso”, sostuvo, en alusión al presunto interés de Negrete en impulsar, desde la Amedi, posturas favorables a los intereses económicos del empresario Carlos Slim.
“Negrete sugirió en Espacio Amedi que como Slim es dueño de redes y por ahí pasa el Internet, el impuesto a las telecomunicaciones que se le impone a él afecta la libertad de todos los usuarios a expresarse, que si se exentara a Slim de esa carga seguro decidiría bajar las tarifas y así más personas podría ejercer su derecho a la información y libertad de expresión contratando planes de datos más baratos".
En su artículo, Carriedo enfatiza que todo esto sucede aún cuando el Imer y la Amedi habían acordado en un principio que siempre colocarían por delante la libertad editorial y la independencia, algo que para él ya no se respeta actualmente.
“No nos engañemos, Negrete y sus aliados dieron un golpe definitivo al espacio periodístico que conducimos”, concluyó.
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