El expresidente Andrés Manuel López Obrador firmó conmigo un acuerdo fiscal para el pago de 7 mil 500 millones de pesos, pero lo incumplió, y por ello “lo tengo demandado”, dijo el empresario Ricardo Salinas Pliego.
Dicho acuerdo hubiera implicado el fin del litigio fiscal que el empresario sostiene en contra del gobierno federal, pero como eso hubiera significado dejar de “tenerme en jaque”, se “echaron para atrás”, aseguró.
En entrevista con el periodista Ramón Alberto Garza para Código Magenta, el empresario Ricardo Salinas Pliego dijo que “yo sí quiero pagar, pero lo correcto” y lo correcto, sostuvo, son 7 mil 500 millones de pesos, no 75 mil millones.
Y declaró: “Sí pago impuestos. Pago demasiado para lo poco que me dan. Si quiero pagar los impuestos, pero lo correcto. Yo no puedo pagar diez veces más de lo que procede”.
Tras señalar que a inicios del sexenio pasado realizó con AMLO y miembros de su gabinete un acuerdo para pagar 7 mil 500 millones de pesos, agregó que por culpa de “El Tony”, es decir, de Antonio Martínez Dagnino, actual jefe del Sistema de Administración Tributaria, el acuerdo se echó para atrás y que ello le llevó a demandar al expresidente por incumplimiento de contrato.
El periodista señaló: “Si tú tienes en tus manos ese acuerdo que hiciste en su momento con el Secretario de Hacienda y con el presidente, porque fue un acuerdo firmado, ¿no puedes tú demandar?”.
Salinas Pliego respondió: “Pues no me vas a creer, pero tengo demandado al expresidente, al Peje, por incumplimiento de contrato porque tenemos un acuerdo perfectamente claro. Vino el Procurador Fiscal, vino el Secretario de Gobernación, en presencia de los dos tenemos un acuerdo y ¡se echaron para atrás! porque al Tony, al jefe del SAT, que es el protector de “El Andy”, y ellos saben a qué me refiero, no les convenía que yo quedara exonerado con pago, ¿verdad?”.
Al mencionarle el periodista que la presidenta Claudia Sheinbaum asegura que no quiere pagar, Salinas Pliego dijo que eso no es verdad y que la voluntad de pago se manifestó en el mencionado acuerdo.
“La voluntad que tenemos de pagar se manifestó completamente con el Peje en su momento. Llegamos a un acuerdo para pagar y dos veces lo echaron para atrás, yendo en contra de lo que ya habíamos acordado
“Es muy mentiroso López Obrador. A él le convenía que yo siguiera estando en jaque para tenerme controlado. Él no quería que se arreglara nuestro problema, que por cierto es un problema añejísimo del 2008, 2009, 2010, no tiene nada que ver con la cobranza de impuestos de López Obrador”.
Refirió que “cuando finalmente llegamos a una resolución, digamos amistosa, implicaba que yo, o sea, que el grupo pagara una cantidad muy importante, 7 mil 500 millones de pesos, pero ya antes habíamos pagado 2 mil 600, que en total era más de 10 mil millones”, esto, además de los impuestos que ya se venían pagando normalmente.
“A ellos no les convenía que quedara exonerado con un pago. No les convenía porque me quieren tener silenciado. Pensaron que con esa presión constante me iban a callar”.
Aseguró que la ruptura de dicho acuerdo fiscal no fue el único problema que tuvo con Martínez Dagnino. En una ocasión el jefe del SAT se negó a permitir que dedujera de impuestos los intereses que da a los ahorradores de Banco Azteca.
“Un día vino “El Tony” , y le digo “El Tony” porque es parte de una mafia de protección”, dijo, a decirle que los intereses que le paga a la gente por ahorrar en Banco Azteca no eran deducibles porque eran muy altos.
“Estoy pagando demasiados intereses, no son deducibles”, así me dijo, “increíble”.
Dijo que la cantidad que le quieren cobrar equivale a cinco años de utilidades de todo su grupo empresarial, y que el afán de obligarlo a pagar eso indica que lo quieren quebrar.
“¿Por qué me quieren quebrar? Pues porque soy una voz incómoda para el régimen morenaco, morenarco”, enfatizó.
Sostuvo que en su contra hay una persecución política producto de sus opiniones en contra de los “gobiernícolas”. Indicó que él fue muy “menso” y en su momento le creyó a AMLO, pero con el correr del sexenio se dio cuenta que era un gobierno mentiroso y corrupto.
El punto de quiebre para él fue la elaboración de los libros de texto adoctrinadores de los niños y jóvenes que elaboró Marx Arriaga.
El periodista le comentó esas exigencias de algunos para que le quiten la concesión de TV Azteca, a lo que el empresario respondió que “siempre hay una excusa para los ladrones”.
“El ladrón siempre tiene una buena excusa para hacerse de la propiedad ajena” y si quieren quitarme cualquier cosa que me pertenezca habrá siempre una excusa, más “ahora con el nuevo control que tienen sobre el Poder Judicial pues pueden sacar luego el juicio y la sentencia que se les dé la gana”.
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