La consulta que supuestamente avaló el proyecto del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía, realizada entre “comunidades indígenas” (según declaró la semana pasada el presidente Andrés Manuel López Obrador) fue hecha entre apenas unas 4 mil personas, pertenecientes a una sola comunidad, y a las que se le ofrecieron favores a cambio de su apoyo.
De acuerdo con un reportaje publicado en el portal Animal Político, autoría de Ixtaro Arteta, pobladores de la comunidad de San Miguel Xaltocan fueron los únicos consultados por el gobierno federal en torno al proyecto. La razón: son los poseedores de las tierras que deben expropiarse para completar el aeropuerto que sustituirá al proyecto aeroportuario en Texcoco, cancelado por AMLO argumentando corrupción.
La propia Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano confirmó (el mismo 29 de abril) que dicha consulta fue realizada apenas entre unas 4 mil personas, pertenecientes a una sola comunidad, ya que otras comunidades no poseen tierras que tengan que ser expropiadas.
Animal Político recogió testimonios de los pobladores, quienes declararon que representantes de la actual administración han ofrecido solucionar el problema del abasto de agua—que les aqueja desde hace mucho—a cambio de su apoyo y otorgarles títulos de propiedad por algunas parcelas.
Los testimonios recogidos señalan que en una mesa de diálogo realizada en marzo pasado, los pobladores de Xaltocan—la principal comunidad del área—dieron el “sí” al aeropuerto en una consulta realizada a mano alzada. La mayoría votaron a favor “porque el gobierno ofreció muchas ayudas para el pueblo, y porque consideraron que, de todos modos, el proyecto ya está en marcha”, señala el reportaje
Los representantes de la Sedatu ofrecieron a dicha comunidad “agua, desarrollo e inversión”, en tanto que al resto de comunidades de la zona, mucho más pequeñas, no les hicieron ofrecimientos ni fueron consultadas.
San Miguel Xaltocan posee una extensión de terreno que el proyecto necesita. Esto, para la construcción de las dos pistas adicionales que quiere agregar el gobierno al aeropuerto militar ya existente. En la actualidad son tierras de cultivo, de propiedad ejidal y comunal.
“¿No decía López Obrador que no quiere campesinos pobres?, y nos quitan nuestras parcelas… ¿Qué vamos a hacer después, si nosotros de esto vivimos?”, cita el reportaje a una campesina.
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