Un comando armado de la Secretaría de Gobernación de Coahuila, a cargo de Víctor Zamora Rodríguez, irrumpió la madrugada de este sábado en la casa del director del diario Vanguardia, Armando Castilla Galindo, para desalojar y despojar de sus pertenencias bajo el supuesto respaldo de una orden judicial.
En este suceso participaron elementos policíacos de la Fuerza Coahuila, que contaban con el apoyo de maquinaria pesada. Según la información de Vanguardia, sustentada en fotografías, el comando actuaba bajo las órdenes de un individuo vestido de civil, presuntamente ajeno a la corporación.

Los elementos de seguridad aseguraron ejecutar un presunto desalojo ordenado judicialmente, sin presentar un documento firmado y sellado por una autoridad. En el operativo se instaló un “perímetro de seguridad” de varios kilómetros alrededor de la propiedad, rompieron candados, invadieron y dañaron otras propiedad privadas.
Además, el diario asegura que la corporación Fuerza Coahuila cometió múltiples actos ilegales, entre ellos que un vehículo particular arrollara intencionalmente a Armando Castilla, lo cual le causó lesiones, aunado a que se intentó atropellar a los periodistas del mismo medio que acudieron a cubrir la nota.
“Como lo hemos señalado con anterioridad, en VANGUARDIA realizamos un esfuerzo permanente por actuar con responsabilidad y no lanza voces de alerta sin sustento. Sin embargo, no podemos ignorar que este presunto acto judicial coincide con la denuncia que hemos realizado en los últimos días para dar a conocer actos de ‘vigilancia’ e intimidación que han sufrido miembros de nuestro personal y nuestro Directo”, señaló en su portal.

Acusaron a Víctor Zamora Rodríguez, Secretario de Gobernación de la entidad, de buscar fines más allá del cumplimiento de la ley y defensa del Estado de Derecho. Para los periodistas coahuilenses el uso de la fuerza estatal significa que este tipo acciones es la única vía para imponer “un ideario” y “lograr el cumplimiento de su agenda”.
Hasta el momento, se desconoce cuáles son objetos sustraídos de la casa de Castilla Galindo ni si emprenderán acciones legales.
A penas esta semana el rotativo y sus periodistas denunciaron una serie de actos de difamación, espionaje, acoso, vigilancia, intimidación y un ataque cibernético por motivos desconocidos. Documentaron que desde el 3 de mayo por la noche, un vehículo con dos personas ajenas al diario aparentemente realizaba actividades de vigilancia y espionaje; mientras que el día 4 la periodista, Roxana Romero, fue seguida hasta su domicilió por otro vehículo.
También en esta semana se dio a conocer que el exgobernador Humberto Moreira demandó a este rotativo por daño a la moral.
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