En 30 años, 47 mil 178 mujeres han sido asesinadas en México; 2007-2012, el peor periodo

Durante 2014 se documentaron en el país al menos dos mil 289 casos de defunciones femeninas con presunción de homicidio (DFPH), es decir, un promedio de 6.3 muertes por día. Un año antes, la cifra fue un tanto menor, dos mil 594 casos, lo que representa una tasa de 4.3 muertes por cada 100 mil mujeres. Entre 1985 y 2014, el total de homicidios registrados fue de 47 mil 178.


Así lo dio a conocer este martes la Secretaría de Gobernación (Segob), el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y ONU Mujeres, al presentar el más reciente estudio “La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias 1985-2014”, el cual muestra el panorama de los homicidios contra las mujeres en el territorio nacional, pero con un gran vacío, como lo es la falta de números exactos de feminicidios dado que no existen registros nacionales o de las fiscalías estatales que integren el número de averiguación abiertas bajo esta causal.



Según el informe, a los largo de los 30 años se aprecian tres momentos en la tendencia de los asesinatos de mujeres: en el primero, una tendencia descendente de la tasa de DFPH entre 1985 y 2007, año en que se registró el valor más bajo tanto en defunciones como en tasas (mil 87 DFPH, es decir 1.9 DFPH por cada 100 mil mujeres).


En un segundo momento, entre 2008 y 2012, tiene lugar un incremento importante que alcanza su cúspide en 2012 (con una tasa de 4.6 de DFPH por 100 mil mujeres, que se traduce a dos mil 761 DFPH). Ya para 2013 las tendencias bajan con una reducción de 7% respecto al año. Lo mismo pasa en 2014, cuya baja fue de 13%.


En síntesis, entre 2007 y 2012 hubo un repunte de 138%. En este periodo -destacan- no sólo se perdió el avance alcanzado 23 años previos, sino que, además, llegó a niveles nunca antes registrados.


Respecto a los principales medios usados en el asesinato de las víctimas, el informe señala que tanto en el hogar como en la vía pública el uso de las armas de fuego tiene mayor incidencia, con un repunte de 2007 a 2012 en el caso de la vía pública.


En cuanto a objetos cortantes y ahorcamiento y medios similares los números varias según el año, sin embargo de igual forma desde 2007 a 2012 se registra un alza dado los números referidos en los párrafos anteriores.



Si bien entre 2013 y 2014 los números bajaron, por entidades son ocho las que fueron a la inversa y registraron mayor incidencia criminal contra las mujeres. En Tlaxcala la tasa pasó de 2.3 a 3.8 DFPH por cada 100 mil mujeres; Tamaulipas, de 5.2 a 7.2; Hidalgo, de 2 a 2.7; Sinaloa, pasó de 4.4 a 5.9; Oaxaca, la tasa aumentó de 5 a 6.4; Nayarit, de 3 a 3.8; San Luis Potosí, de 2.5 a 2.9, y finalmente Sonora, la tasa llegó a 3.8 desde 3.7.


En tanto, por municipios, las gráficas muestran que Ecatepec, Estado de México; Juárez, Chihuahua, y Acapulco de Juárez, Guerrero, son los tres donde en 2014 ocurrieron más DFPH, 60, 59 y 51, respectivamente. En el año 2010, por ejemplo, cuando los índices incrementaron Ciudad Juárez reportó 393, un año antes 136 y uno después 218. El último reporte, de 2014, incluye a las delegaciones Iztapalapa y Gustavo a Madero de la Ciudad de México entre las diez localidades con más registros de muertes.


 


Finalmente el reporte incluye cifras sobre otro tipo de violencia contra las mujeres -la sexual- para analizar la cadena de justicia. Sin embargo, al igual que las estadísticas anteriores sólo se contemplan las denuncias porque existe la llamada “cifra negra” que no se documenta (de acuerdo con el INEGI sólo una de cada diez mujeres que sufre algún tipo de violencia acude ante las autoridades a denunciar), inclusive en este ámbito los registros judiciales no desagregan las denuncias por sexo, pero el estudio supone que en su mayoría las víctimas son mujeres.


Tomando en cuenta lo anterior, la siguiente gráfica muestra que aunque el número de denuncias por violación llega hasta las 15 mil, los sujetos a proceso, es decir, las averiguaciones previas que culminaron con la detención de un presunto responsable y su consignación ante el Poder Judicial, apenas han llegado a cuatro mil.


La situación resulta aún más grave al considerar las sentencias condenatorias, pues mientras que de 1997 a 2004 éstas representaban casi 80% de los sujetos a proceso, esta razón no alcanza la mitad en los últimos cuatro años (2009-2012) y para 2012 –el último disponible en las Estadísticas Judiciales en Materia Penal– es de sólo 15.4%.



A manera de consideración para la política pública, Segob, Inmujeres y ONU Mujeres piden la documentación puntual de la violencia contra las mujeres, en particular sobre los crimines feminicidas; alentar la recopilación de estadísticas; homologar, en el ámbito local, todos los tipos de violencia contra las mujeres –incluidos el feminicidio y la violencia feminicida–, y estandarizar los protocolos de actuación de las instituciones de procuración e impartición de justicia.


 


ahea

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