Ante los ataques y asesinatos de periodistas, comunicadores y defensores de derechos humanos, el Gobierno de Veracruz (especialmente la Fiscalía y el gobernador, Javier Duarte) ha querido minimizar la ineficacia del Estado arguyendo que las víctimas de los crímenes “andaban en malos pasos”. Es más: presumen, fastuosos, que las instituciones ya sabían de estos “malos pasos”.
etcétera, con base en la Ley de Transparencia, solicitó a la Fiscalía General de Veracruz una lista con los nombres de los periodistas que han sido vinculados con la delincuencia organizada entre 2010 y 2016, basándonos, precisamente, en que tanto el gobernador Duarte y la Fiscalía han dicho públicamente que cuentan con tal información.
Sin embargo, la respuesta fue contundente: la dependencia no cuenta con la información solicitada toda vez que “los hechos probablemente constitutivos de delitos en relación con delincuencia organizada, son competencia exclusiva de la Federación a través de la Procuraduría General de la República”.
Esto, sin duda, no es ninguna novedad ya que lo anterior se sustente en la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada, específicamente en los artículos 1 y 8.
Sin embargo, el dato cobra relevancia cuando se recuerda que cada vez que un periodista es atacado o asesinado las autoridades veracruzanas justifican su ineficacia bajo el argumento de que sus investigaciones arrojaban que el comunicador tenía nexos con el narcotráfico (situación que ellos mismos contradicen con la respuesta de la solicitud).
Más allá de que la PGR realmente esté investigando a integrantes de los medios de comunicación, tanto la Fiscalía y el gobernador de Veracruz mienten al decir que investigan los homicidios de los periodistas cuando ellos mismos saben que no está dentro de su facultad.
La respuesta demagógica resulta una mentira cuando el fiscal, Luis Ángel Bravo Contreras, hace alusión a “sus investigaciones” sobre presuntos nexos del crimen con reporteros, como en el caso de Anabel Flores, o cuando Duarte, en su cuenta de Twitter, da información sobre “sus averiguaciones independientes” también relacionadas con la excolaboradora de El Buen Tono.
El gobernador priísta dijo ante reporteros, el 30 de junio del 2015, que las autoridades sólo hacían “como que la virgen les habla” pues tenían conocimiento de “sus malos pasos” en el narcotráfico. Javier Duarte se limitó a hacer una invitación: “pórtense bien”.

