Tras el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Raquel Mota Ocapo, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido ordenó, por decreto, la instauración del Mando Único en 15 municipios que no estaban adscritos al mismo.
En conferencia de prensa celebrada la tarde del domingo, el gobernador afirmó que el modelos de Mando Único ha demostrado su eficacia en el combate a la delincuencia por lo que conforme al artículo 115, fracción 7 de la Constitución Mexicana, el gobierno estatal asumió desde esta mañana la seguridad de los municipios de Cuernavaca, Temixco, Jojutla, Zacatepec, Emiliano Zapata, Ayala, Ocuituco, Xochitepec, Huitzilac, Jiutepec, Tlayacapan, Temoac, Jantetelco, Tepalcingo y Tlaquiltenango.
Esta medida además establece que los 33 presidentes municipales de la entidad deben de contar con protección personal y en sus domicilios a fin de garantizar su seguridad, primordialmente de aquellos que apenas el 1 de enero asumieron su gestión y que no tienen una estrategia bien definida para el combate de la delincuencia organizada.
“Queremos dejar de manifiesto que el gobierno de Morelos no dará un paso atrás cediendo a las amenazas y acciones criminales de grupos de la delincuencia organizada, hemos construido los consensos necesarios con las autoridades municipales y hemos observado que el Modelo de Mando Único es perfectible, pero de no llevarlo a cabo, terminaría colocándonos en las circunstancias que se vivieron en Morelos durante administraciones pasadas”, expresó.
Hasta el momento, sólo la alcaldía de Cuernavaca se ha pronunciado contra el decreto. Eduardo Bordonave, regidor del Ayuntamiento y presidente del Partido Social Demócrata, confirmó en entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula que acudirán ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para intentar revocar la orden, pues según dijo, la ciudadanía es la que no acepta ese tipo de seguridad.
Aún así esta madrugada la Policía Estatal, Gendarmería y Ejército Mexicano asumieron el control de la seguridad de Cuernavaca.

