La deuda de los nueve estados que renovarán gubernaturas este año se incrementó en promedio 22% según datos de las obligaciones como proporción de las participaciones difundidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Incluso, en algunas entidades dicha cifra se duplicó aunque en otras disminuyó.
Según la información difundida hoy por El Financiero, al cierre del primer trimestre del 2015 el promedio de la deuda de las administraciones estatales de Nuevo León, Sonora, Michoacán, Colima, Baja Californai Sur, San Luis Potosí, Guerrero, Campeche y Querétaro, era de 48.7% de los recursos recibidos del gobierno federal vía participaciones. Para el cierre del primer trimestre del 2015, el promedio aumentó a 71.1% pasando de 59 mil 461 millones a 114 mil 599 millones de pesos.
Nuevo León se convirtió en el estado cuyas obligaciones como proporción de las participaciones obtenidas ascendieron de 100.6% a 225.5% en el periodo referido, lo que significó que la deuda subió de 27 mil 070 millones a 61 mil 077 millones de pesos.
De acuerdo a Gerardo Carrillo, director senior de Finanzas Públicas de Fitch Ratings, esto se debió a que en las primera parte de la administración de Rodrigo Medina de la Cruz hubo altos niveles de inversión y de gasto, los cuales fueron cubiertos con la contratación de deuda.
“Esto significó un deterioro de 2009 a 2012. A partir de 2013 se tomaron medidas para estabilizar las finanzas y en la última reestructura, el estado se comprometió a lograr disminución en el pasivo circulante y hacer recortes al gasto”.
El segundo estado con mayor porcentaje de endeudamiento fue Michoacán, quien pasó de 51.9 a 86.6%, sólo que en este caso la administración dura cuatro años y lidió con una inestabilidad política que impidió un manejo adecuado de las finanzas públicas.
En el caso de Sonora, el porcentaje de deuda creció de 89.3% en 2009 a 115.2% en 2015, lo que significó que pasó de un monto estimado de 11 mil 258 millones de pesos a 20 mil 356 millones lo que le valió que la calificadora Moody’s disminuyera su calificación de A1.mx a A2.mx.
Pese a ello, Fitch considera que el aumento de la deuda no es significativo, en términos monetarios, pues hasta 2013 se hizo un buen manejo de las finanzas. Posteriormente, se incrementó el gasto principalmente por transferencias y gastos de personal.
Lo mismo sucedió en Campeche y Colima, cuyas deudas pasaron de 0 a 20.9% y de 41 a 59.1%, respectivamente. Campeche tiene una diferencia en contra por mil 662 millones de pesos, mientras que la de Colima asciende a dos mil 731 millones de pesos.
Guerrero, Baja California Sur, Querétaro y San Luis Potosí fueron los estados cuyas cifras se mantuvieron estableces en el cambio de gobierno, y en algunos casos incluso disminuyeron.
La administración guerrerense pasó de tres mil 140 millones en 2009 a tres mil 176 millones de pesos en 2015, lo que se calcula tuvo un incremento porcentual aproximado de 4%. En el caso de Baja California Sur el aumento fue de alrededor de dos puntos porcentuales.
Quéretaro y San Luis Potosí registraron una baja de 10.3 y 18.8%, respectivamente, debido “a las acciones a favor de la inversión extranjera directa. Querétaro se está enfocando en impulsar acciones como la preparación de personal para industrias como la automotriz y aeroespacial y financiaron gastos de capital con recursos propios”, explicó Roxana Muñoz de la firma calificadora Moody’s.
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