En el mensaje transmitido esta noche en cadena nacional, el presidente Enrique Peña Nieto reiteró que el alza al precio de la gasolina no se debe a la reforma energética o al aumento de los impuestos.
Tal y como lo señaló el miércoles, al anunciar los cambios de gabinete, Peña Nieto dijo entender los sentimientos de enojo y molestia. No obstante indicó que el precio subió debido a que en el último año, a nivel internacional, el precio del petróleo aumentó 60%, situación que afecta al país porque se importan la mitad de los combustibles que consumimos.
Peña también aseguró que “el gobierno no recibirá ni un centavo más de impuestos por este incremento” y agregó: “Tratar de mantener el precio artificial de las gasolinas nos hubiera obligado a recortar programas sociales, subir impuestos o a incrementar la deuda del país poniendo en risgo la estabilidad de toda la economía”.
“Mantener un precio artificial de la gasolina en 2017, habría significado un gasto adicional de más de 200 mil millones de pesos, monto que equivale a paralizar por cuatro meses todos los servicios del Seguro Social o interrupir por dos años completos el programa Prospera”.
"¿Qué hubieran hecho ustedes?”, cuestionó.
En el mensaje, también argumentó que en el pasado, otros gobiernos decidieron mantener el precio artificial para evitar “costos políticos”, incluso cuando -según dijo- “se perdieron casi un billón de pesos (…) fue dinero que se quemó regalando gasolina”. En tanto prometió que que a partir del primer trimestre de este año se reducirá en 10% la partida de sueldos y salarios de funcionarios públicos de mando superior de dependencias federales.
Finalmente el mandatario dijo que para proteger a la población y evitar que el aumento a la gasolina sea pretexto para incrementos injustificados en otros productos o servicios dio indicaciones a las dependencias de gobierno para que mantengan una permanente vigilancia para evitar abusos”.

