Por manifestaciones en su contra de trabajadores del Poder Judicial y choques con morenistas, Lenia Batres, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), tuvo que cancelar una conferencia de proselitismo a favor de la reforma judicial en un centro universitario de Puebla.
Este viernes la autodenominada “ministra del pueblo” acudió a la Universidad Benito Juárez de Puebla para hacer proselitismo a favor de la iniciativa de reforma al Poder Judicial presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (en los recientes días a Batres se le han señalado varias inasistencias a las sesiones del Pleno de la SCJN), tarea a la que se ha consagrado ya durante varios meses.
Como ha ocurrido en otras ocasiones, trabajadores del Poder Judicial se presentaron al centro de educación superior mencionado para protestar por la reforma judicial ante la ministra que, como es público, es una de sus principales promotoras.
Sin embargo, al plantel también se presentó un grupo de choque de morenistas, que hicieron contrapeso a los inconformes, varios de los cuales portaban camisetas con leyendas referentes al Poder Judicial: así, en videos que circulan en redes sobre lo ocurrido se ve una competencia de consignas: “¡Fuera, fuera!” y “¡ministra ratera!” fue respondido con “¡ministra del pueblo!”.
Los ánimos entre los grupos de inconformes y de simpatizantes oficialistas se caldearon tanto que menudearon los empujones, los manoteos y los gritos en el acceso y en las afueras de la sede de la conferencia, lo que amenazaba con empeorar.
Ante ese escenario, no quedó más que suspender la exposición de la “ministra del pueblo”.
Posteriormente, en un mensaje en redes sociales, Batres lamentó lo que calificó como “agresiones” a los organizadores del acto, y afirmó que desde un día antes había informado que “no asistiría por no observar condiciones adecuadas para el desarrollo del evento”.
También manifestó su solidaridad con los agredidos “por quienes se ostentaron como trabajadores del Poder Judicial de la Federación”, quienes, afirmó, “no se presentaron para dialogar sino para boicotear el evento”.
Y volvió a la cantaleta: denunció presión con el fin de mantener los privilegios de juzgadores y “alta burocracia del Poder Judicial”, y repitió que a los trabajadores se les engaña porque “nadie propone que se disminuyan sus derechos laborales legales y adquiridos”.

