El Hospital de la Mujer de Hermosillo, Sonora, le negó abortar a una menor indígena de 13 años que fue violada, denunció Regina Tamés, directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).
“Fue a denunciar la agresión y en el Ministerio Público no le dijeron que tenía derecho a la anticoncepción de emergencia, con lo que se hubiera evitado el embarazo le informaron sobre los medicamentos antirretrovirales para evitar enfermedades de transmisión sexual”, relató Tamés en entrevista para Reforma.
“Pidió la interrupción y estuvieron en comunicación Ministerio Público y Secretaría de Salud, y Salud le dijo al Ministerio que no iba a interrumpir”.
La directora de GIRE sostuvo que a pesar de que en nuestro país se permite la interrupción del embarazo en casos de violación “las autoridades con la mano en la cintura están diciéndoles a estas niñas: 'Tienes que continuar con el embarazo'”.
Recordó que “una niña de esa edad tiene muchos más riesgos durante el embarazo y el parto” pero aún así “es el país de la impunidad y estas niñas tienen hijos, a veces se mueren en el parto y las autoridades ahí siguen felices de la vida”.
Regina Tamés informó que la menor será trasladada a la Ciudad de México para que se le pueda practicar el aborto pero afirmó que presentarán una queja ante el Consejo de la Judicatura Federal y ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
En la primera instancia será en contra del juez que reclasificó el delito de la menor a estupro y en la Comisión en contra del órgano interno de la Procuraduría estatal y el Ministerio Público por no otorgar la información que correspondía.
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