La Fiscalía General de la República, a cargo de Alejandro Gertz, lleva nueve meses investigando al ex consejero jurídico de la presidencia, Julio Scherer, por los delitos de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, debido a su amplio patrimonio inmobiliario.
De acuerdo con un reportaje del diario El País, firmado por Zedryk Raziel, desde mayo de 2022 la FGR investiga el conjunto de propiedades de Scherer Ibarra, sobre quien pesan otras acusaciones, también fincadas por la FGR.
Se recordará que entre Gertz Manero y el hijo del legendario periodista Julio Scherer existe una feroz rivalidad política, que, según Scherer, se ha traducido en una campaña en su contra para desacreditarlo.
El expediente afirma que el ex funcionario no declaró a la Secretaría de la Función Pública que en su tiempo como funcionario era poseedor de al menos siete viviendas en la Ciudad de México y Acapulco, cuyo valor conjunto es de 3.7 millones de dólares, de acuerdo con documentos citados por el diario. Estas propiedades se suman al departamento en Miami de 1.2 millones de dólares que posee y de la que se supo gracias a una filtración en octubre de 2021.
Al asumir como funcionario, declaró poseer dos departamentos, nada más.
“Este asunto es un episodio más de la campaña que se ha emprendido en mi contra para desacreditarme. Nada de lo que ahí se menciona tiene validez alguna, toda vez que se presentaron los documentos a tiempo y se actuó con total transparencia y legalidad. Desafortunadamente la política nos llevó a estas cosas”, declaró a El País.
La FGR inició la investigación a partir de una denuncia del abogado Paulo Díez Gargari, presentada el 27 de mayo de 2022. La carpeta fue turnada al conocido como segundo al mando de la Fiscalía, Juan Ramos.
“Esta es la tercera indagatoria en la que ha sido señalado el exconsejero presidencial tras su estruendosa ruptura con Gertz, a finales de 2021. Los tres expedientes están en manos de Ramos, a quien el fiscal general encomienda los casos políticamente más relevantes”, dice el reportaje.
Según refiere, las propiedades investigadas se encuentran dentro de un fideicomiso, el Banorte 750977, creado el 28 de febrero de 2019, a tres meses de que Scherer asumió el cargo de consejero de Andrés Manuel López Obrador. Algunas de las propiedades fueron depositadas hasta que salió de dicho cargo.
Agrega el texto que “el exconsejero ya había sido involucrado directamente en otra carpeta de investigación de febrero de 2022 en la que la Fiscalía le acusó de haber aprovechado su cargo público —era nada menos que el abogado de López Obrador— para frenar sanciones del gobierno a la compañía constructora OHL (ahora Aleática), con la que Scherer y familiares suyos tenían, según la indagatoria, conflictos de interés laborales y económicos. Esa indagatoria también se originó por una denuncia del abogado Díez Gargari y continúa abierta”.
Existe una tercera investigación, de finales de 2021, en contra de abogados vinculados con Scherer que supuestamente usaban su cercanía con él para extorsionar a empresarios y litigantes.
El reportaje completo puede leerse AQUÍ
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