Mientras en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión Morena exigirá el desafuero del senador Miguel Ángel Mancera por la tragedia de la Línea 12, el PAN pedirá que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum y el canciller Marcelo Ebrard renuncien a sus cargos en lo que se fincan responsabilidades. A su vez, el PRD pedirá la comparecencia de Jorge Gaviño, ex director del Metro.
Al tiempo, en el Congreso de la Ciudad de México Morena ha maniobrado con todos sus recursos para bloquear el que se cite a comparecer a la directora del metro, Florencia Serranía, protegida por la jefa de Gobierno.
Desde la tarde anterior se anunció que este miércoles la legisladora morenista María de los Ángeles Huerta presentará un punto de acuerdo para que la Fiscalía General de la Ciudad de México solicite el desafuero del senador del PRD Miguel Ángel Mancera, ex jefe de gobierno de la Ciudad de México “como responsable de negligencia criminal” en relación con el colapso del tramo elevado de la Línea 12 del metro.
Esto, a pesar de que para solicitar el desafuero, la FGJCDMX debe haber recibido una denuncia en contra de Mancera y tal denuncia no existe.
En respuesta, el propio senador Mancera informó, por medio de otro punto de acuerdo, muy breve, que también se discutirá este miércoles, que impulsa, desde el PRD, el invitar al ex director del Metro, Jorge Gaviño Ambriz “para que nos comparta la información relacionada con los trabajos de reparación de infraestructura de la Línea 12 del Metro posteriores al sismo del 19 de septiembre”.
“Se propone que se le invite a que comparta esta información de interés público relacionada con las acciones de reparación de la infraestructura del Sistema de Transporte Colectivo Metro posteriores al sismo del 19 de septiembre de 2017, así como atender los cuestionamientos que deriven de las mismas”.
No será lo único que se discutirá este miércoles en la sesión de la Permanente, ya que de parte de la bancada del PAN en el Senado, impulsan otro punto de acuerdo para que la Cámara Alta exija al actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, “que se separen de sus respectivos cargos y ponerse a disposición de las autoridades correspondientes y deslindar responsabilidades” en relación con la tragedia.
Desde la noche anterior, la legisladora Huerta dio a conocer su intención de impulsar el desafuero de Mancera y en respuesta, el perredista manifestó, por medio de su cuenta de Twitter, que se encuentra a disposición de las autoridades para aclarar lo pertinente. “Respecto al punto de acuerdo solicitado por una legisladora federal de Morena, como lo dije antes: estaré atento al resultado de los peritajes y lo que requieran las autoridades competentes para esclarecer los hechos. No es tener fuero, es si se hicieron las cosas bien o no”.
En tanto, el coordinador de los senadores panistas, Julen Rementería, dijo, en declaraciones a Ciro Gómez Leyva, que quienes deben renunciar son Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard en lo que se investiga lo ocurrido.
A tres semanas de las elecciones, el trágico accidente de la Línea 12 se ha convertido en ocasión de descarnados ataques entre las diversas fuerzas políticas y en algunos casos, entre antiguos aliados políticos.
Ya desde el 6 de mayo la senadora de Morena Bertha Caraveo se atrevió, sin mediar ninguna razón técnica, a exculpar de plano a Marcelo Ebrard, ya que dijo que su responsabilidad sobre la obra concluyó formalmente el 8 de julio de 2013, cuando hizo entrega de la misma a Joel Ortega, entonces director del Metro, que la “recibió sin objeciones y de total conformidad”.
Caraveo dijo esa ocasión que “sería muy pertinente que, así como las y los senadores del PAN han planteado el desafuero de la jefa de Gobierno y el canciller, también soliciten el desafuero del Miguel Ángel Mancera Espinosa”, pues según ella, cualquier problema que haya presentado la línea “fue por falta de mantenimiento posterior”.
Sin embargo, la legisladora nada dijo de que Claudia Sheinbaum recibió la línea en 2018 y que la tragedia ocurrió a dos años y medio de su gestión, durante la cual no fue el único, aunque sí el más grave accidente que ha registrado el sistema, como resultado de la falta de mantenimiento.

