El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, intentó justificar su viaje en Business Class a París, al asegurar que cubrió de su propio bolsillo la diferencia entre el costo del boleto de clase turista y el de la clase superior. Sin embargo, sus argumentos fueron cuestionados en redes sociales, dado que su comportamiento contradice las promesas de austeridad que ha promovido a lo largo de su carrera política.
En un video publicado este lunes en sus redes sociales, Noroña explicó que el Senado le proporcionó lo equivalente a un boleto de clase turista, unos 33 mil pesos, pero que él decidió pagar la diferencia para viajar más cómodo en la aerolínea Air France. “El viaje lo pagué con mi dinero, recibí el equivalente al costo de turista y la diferencia la pagué de mi bolsillo, que para ello trabajo”, afirmó el senador.
Sin embargo, el detalle que ha generado controversia es que, mientras justifica su elección de un viaje de lujo, Noroña continúa defendiendo sus políticas de austeridad, un tema recurrente en sus discursos. Este contraste entre sus palabras y acciones ha desatado críticas en diversos sectores, que ven en su comportamiento un ejemplo claro de la brecha entre los ideales que promueve y la realidad de sus decisiones personales.
Como es común en su discurso cada que se le critica, se quejó de lo que calificó como una “campaña de linchamiento” en su contra por parte de los medios, especialmente dirigida por el periodista Joaquín López Dóriga, y afirmó, de manera muy egocéntrica, que su intervención en la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamento en Estrasburgo fue un éxito luego de que se viralizara un video con sillas muy vacías en el Parlamento Europeo mientras daba su discurso.

