Aun cuando se dijo respetuosa de su autonomía, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció en contra de la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de reabrir juicios concluidos; consideró que aquellos casos ya juzgados donde hay una sentencia definitiva, deben quedarse como están.
Pese a recalcar que ella no “da línea” a los ministros de la SCJN, quienes toman sus decisiones libremente, esta vez les sugirió que atiendan muchos otros asuntos pendientes que hay en el máximo tribunal del país.
“Lo digo abiertamente, no estoy de acuerdo con eso…Yo creo que lo que ya fue juzgado, fue juzgado. Y, pues, que le entren a un montón de temas que están pendientes en la Corte…Obviamente, ellos son autónomos y tienen, ellos pueden decidir con autonomía, nosotros no estamos interviniendo en las decisiones de la Corte”, aseveró.
La postura presidencial se dio luego de la ola de críticas por parte de juristas y asociaciones de abogados a la resolución tomada por la SCJN, quienes calificaron el fallo como violatorio de la Constitución y un golpe letal al estado de Derecho, que vulnera la seguridad jurídica que el Poder Judicial está obligado a brindar a los ciudadanos.
Cabe destacar que la decisión de la Corte se tomó con una votación dividida de cinco votos contra cuatro; el bloque que se impuso integrado por los ministros Hugo Aguilar, Lenia Batres, Sara Irene Herrerías, Loretta Ortiz e Irving Espinosa, justificó su decisión con el argumento de que debe haber la posibilidad de dar marcha atrás a un juicio concluido si el proceso fue “fraudulento”.
“Si nosotros mismos advertimos ciertos indicios o en algunos casos pruebas que hacen evidente que se llegó a la cosa juzgada mediante acuerdos, mediante acciones indebidas, yo creo que a eso nos estamos refiriendo quienes estamos en contra y a favor de abrir un poco más para revisar esas cuestiones donde hay cuestiones indiscutiblemente de actos indebidos”, expuso el ministro presidente Hugo Aguilar.
De los ministros que votaron en contra: Arístides Guerrero, María Estela Ríos, Giovanni Figueroa y Yasmín Esquivel, la postura de ésta última fue de las más críticas a pesar de que en la mayoría de sus votos anteriores se ha alineado con el Ejecutivo. Consideró delicado que la nueva Corte se atribuya facultades que no tiene.
“Mucho se ha criticado a esta Suprema Corte por atribuirse facultades que no tiene. Más preocupante debe ser que la propia Corte de Justicia invente instancias judiciales que ni siquiera el propio legislador consideró. Debemos ser respetuosos de la Constitución, de nuestras leyes, de nuestra jurisprudencia”, manifestó la ministra.
La decisión de la SCJN provocó un sinfín de reacciones en el ámbito jurídico. El jurista Francisco Burgoa publicó en su cuenta de X: “La cosa juzgada es un pilar del Estado de Derecho. Permitir que sentencias firmes se reabran rompe la certeza jurídica. Incluso la propia presidenta Sheinbaum acaba de expresar su rechazo. Fragmentar la cosa juzgada es poner en riesgo el sistema de justicia. Vaya ‘nueva’ SCJN.”
La Barra Mexicana, Colegio de Abogados expresó su rechazo a esta propuesta por considerar que se elimina el principio de cosa juzgada, pilar fundamental de la seguridad jurídica y de la función jurisdiccional del Estado.
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