La madrugada de este jueves fueron ejecutadas seis personas en Orizaba, Veracruz, entre las que se encuentra un presunto jefe de plaza de un grupo que se autodenominaba de Los Zetas, José Márquez Balderas “El Chichi”, y el excorresponsal de Televisa-Telever, Juan Heriberto Santos Cabrera.
De acuerdo al reporte de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, un grupo de cinco sujetos armados llegaron al bar “La Taberna” y dispararon directamente en contra de los seis ejecutados con armas de alto calibre.
Posteriormente, fueron perseguidos por elementos de la Fuerza Civil. El saldo de la persecución fueron dos gendarmes heridos y ningún detenido.
En el lugar de los hechos, que fue resguardado por la Fuerza Civil y elementos del Ejército mexicano, se encontraban los reporteros de seguridad del periódico El Buen Tono Enrique Rivas y Guillermo Ramos, quienes pudieron presenciar los hechos.
En entrevista con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, el director del rotativo antes referido, Luis E. Domínguez, confirmó que sus colaboradores habían sobrevivido y que estaban protegidos por elementos de seguridad del estado, a quienes habían solicitado asistencia.
Domínguez, alrededor de las 8 hrs., indicó que sus reporteros le informaron que lo sucedido había sido un ataque directo en contra de los occisos, contrastando con la primera versión de las autoridades veracruzanas quienes señalaron que las muertes habían sido producto de un fuego cruzado.
El director del diario informó que sus colaboradores habían salido de Orizaba en la mañana por cuestiones de seguridad y que estaban analizando la posibilidad de salir del estado.
Alrededor de mediodía, Luis Ángel Bravo Contreras, Fiscal General de Veracruz, dijo en conferencia de prensa que en “La Taberna” se hallaron 70 cartuchos de calibre .223 los cuales se utilizan en rifles de asalto R-15.
Bravo Contreras precisó, según el reporte de El Universal, que dos de los fallecidos trataron de repeler el ataque con pistolas calibre .9 mm. Asimismo, aseguró que objetivo de la agresión eran directamente las personas asesinadas.
“No queda duda que fue un acto arteramente de ejecución, porque llegan por estas personas, cabe destacar que dos reporteros de fuentes policiacas que estaban en el lugar no fueron ultimados, en razón de que la agresión iba hacia las personas que perdieron la vida”, precisó el fiscal.
Aunque en un principio se manerjó que Santos Cabrera era actual trabajador de Televisa, versiones consultadas por etcétera refieren que el periodista había renunciado hace dos meses.
Aunado a ello, las fuentes citadas que pidieron el anonimato, narraron que el exreportero estaba reunido con Rivas y Ramos en una mesa aparte. Diez minutos antes del ataque, Santos Cabrera se cambió de lugar y se sentó, en otra mesa, con los cinco presuntos miembros de Los Zetas.
mahy

