Una nota de su periódico El País firmada por Jan Martínez Ahrens afirma que la mala hora ha llegado. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dijo ante un numeroso grupo de ejecutivos en la ciudad de Guadalajara que la llegada al poder de Donald Trump es un peligro de tal magnitud que “puede llegar a ser una película de horror”. “Fuimos al cine y vimos los cortos, pero a partir del 20 de enero vamos a ver la película completa.”
Un escalofrío recorrió la musculosa espalda de Gil, los ojos en blanco no le permitieron ver nada, todo oscuro; el miedo en el alma le cerró la garganta. Carstens no parece ser ese tipo de hombre que grita ¡fuego! en la oscuridad de un cine, más bien ha sido un hombre sensato, prudente y, según dicen los que saben, es un trinchón en sus asuntos megaeconómicos.
Gilga se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: depende qué película de miedo. Si se tratara de Psicosis, el clásico de Hitchcock, la cosa se pondría color de hormiga y se resolvería en el baño; el dólar sube, las deportaciones masivas crecen, el TLC se va al carambas, hay vapor de agua, en el espejo apenas se alcanza a ver al asesino.
Más información en: http://bit.ly/2ikRuNP

