Recomendamos: Cortinilla de advertencia, por Carlos Loret de Mola

El argumento es que quieren defender derechos de avanzada. La realidad es que desembocan en actos de autoridad propios de regímenes autoritarios que afectan libertades. 


Vamos a pensar bien. Que los consejeros del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) buscaban genuinamente establecer mecanismos para garantizar derechos de las audiencias de radio y televisión cuando comenzaron a concebir los “lineamientos” que estuvieron más de un año en la congeladora y que ahora quieren que entren en vigor a partir del 1 de febrero.


La realidad es que el resultado es un reglamento que podría despertar la envidia de gobiernos como los de Maduro, Putin o Castro. Ni ellos se atreven a tanto. Por supuesto, el nuevo vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, y su jefe Donald Trump, serían muy felices si pudieran contar con un mecanismo así para lograr que la molesta prensa finalmente diga sólo lo que ellos quieren que diga. Pero en Estados Unidos sería imposible aprobar, ya no digamos aplicar, esas reglas que atropellarían la Primera Enmienda de su Constitución, que garantiza las libertades de expresión y de prens.


Para cualquier periodista saltan a la vista los errores y los peligros de dichos lineamientos del IFT. No sorprende que en sus deliberaciones los consejeros no se hayan dado cuenta de lo que estaban diseñando. A veces ganan la sed de venganza y las ínfulas heroicas.


A partir del 1 de febrero, cualquier periodista de radio y televisión tendrá que avisar a su público, mediante una cortinilla, cada vez que vaya a emitir una opinión, para que el radioescucha o el televidente puedan distinguir la opinión de la información.


“El dólar cerró ayer en 22.25 pesos a la compra”. Cortinilla producida: lo que usted escuchará a continuación es una opinión. “Vaya caída que experimentó el peso tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump”. Cortinilla producida: a continuación, un segmento de información. “A la venta, se cotizó en 21.95”.


Así tendrían que ser los noticieros. Como si las audiencias no supieran distinguir.


Más información en: http://eluni.mx/2jxqKXn

Autor

Scroll al inicio