Recomendamos: Lozoya, al ‘show’ electoral de Morena, por Pablo Hiriart

Compartir

Hasta desde el espacio se puede ver que la llegada de Emilio Lozoya a México es parte de un show electoral montado por el gobierno para enlodar a la oposición con filtraciones al por mayor.

Al gobierno le urge, como asunto de vida o muerte, ganar las elecciones del próximo año.

Sin embargo, debe hacer la investigación y sustentar las acusaciones con profesionalismo y no con teatralidad electorera, como hasta ahora.

Es que si la base de la acusación es el daño patrimonial a Pemex, derivada de una mala decisión del gobierno anterior, serán muchos los candidatos a vestir de beige cuando acabe esta administración.

La tentación del manoseo electoral de un caso serio, es grande. Sobre todo si es un salvavidas cuando se ha hundido la economía de un gran país.

En su mano tienen a eso que dijeron que iba a ser ‘autónomo’. Sirve para divulgar nombres y ensuciar adversarios electorales con el manto encubridor de “fuentes cercanas a la FGR”.

Culpables o no los mencionados, es lo de menos. El punto es someter al PRI, embarrar al PAN y dinamitar a los aliados de Felipe Calderón.

Se filtran nombres, nadie asume la responsabilidad y “palo dado ni Dios lo quita”.

Se optó por el circo ante el desastre económico, sanitario y social, que tiene el gobierno federal en su gestión.

En el caso Lozoya y en cualquier otro, el que la hizo, el que robó, lo metió en una cuenta suya o de un familiar y se puso como beneficiario de la cuenta, que la pague.

Lozoya viene por su libertad: será el instrumento para que Morena gane las elecciones.

Si le piden que cante la Marsellesa en arameo, seguramente se la aprenderá de memoria y lo hará.

Con filtraciones habrá circo y dividendos electorales.

La justicia es otra cosa, más seria, se requieren pruebas, y no andan tras eso.

Hasta ahora lo que ha dicho el gobierno es que hubo un daño patrimonial a Pemex por la compra a sobreprecio de la planta Agronitrogenados.

Eso es muy débil, ya que se compró con valuación independiente de por medio.

Sí habría daño patrimonial en lo mencionado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), conducida por un profesional de prestigio que no se prestaría a jugarretas, David Colmenares Páramo, en que la planta de fertilizantes nitrogenados no cumplió sus metas de operación y sus costos se rebasaron al pasar de 195 a 443 millones de dólares.

Hasta ahí, la adquisición de esa planta fue un error que provocó un daño patrimonial aproximado de cuatro mil millones de pesos. Mucho dinero.

Pero… ¿a cuánto asciende el daño patrimonial por la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México?

Más información: https://bit.ly/32nPElt

Autor