Desde ayer, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad marcha hacia Ciudad de México.
Más de 50 organizaciones y colectivos se integran a la protesta que encabezan Javier Sicilia y los LeBarón. Es cierto que esta nueva marcha fue detonada por la tragedia en Bavispe, pero no habría que perder de vista que, como lo han contado muchos en estos últimos días, el problema es anterior.
En agosto de 2018, Andrés Manuel López Obrador se comprometió con un amplio grupo de organizaciones de víctimas a elaborar una agenda de justicia transicional.
Sicilia contó ayer, al inicio de la marcha, lo que sucedió: “A partir de ese momento, víctimas, organizaciones, academia y expertos trabajaron durante varios meses con la Secretaría de Gobernación para crearla. La agenda, con los documentos que hoy llevamos con nosotros, se desechó sin que aún sepamos por qué —la Segob nunca dio explicación—. En su lugar, el presidente López Obrador profundizó la presencia del Ejército en las calles, con el nombre de Guardia Nacional —una guardia que se ha usado para reprimir migrantes—, generó unas políticas sociales destejidas de las instituciones que la sociedad civil creó para construir la justicia (la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Comisión Nacional de Búsqueda y la CNDH), instituciones que están desarticuladas, mal atendidas y cuestionadas, y eslóganes como “abrazos y no balazos” y “perdón y olvido”.
Más información: http://bit.ly/2RFF9CQ

