El nuevo gobierno se dispone a hacer lo que tanto condenó: fabricar desde el poder mayorías a modo en un ente autónomo para que “reinterprete” la ley y salve el dinero de su partido aliado. Y el suyo también: son los mismos magistrados que decidirán si se sostiene la multa a Morena por el fideicomiso para damnificados Una reunión de cuatro de los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, con el diputado electo de Morena Porfirio Muñoz Ledo, desató el enfrentamiento entre los árbitros finales de la contienda electoral.
Los tres magistrados que no fueron invitados son a los que se considera más alejados de las posturas de ese partido: Felipe Fuentes Barrera, José Luis Vargas Valdez y Mónica Aralí Soto Fregoso.
Se enteraron del encuentro por la cuenta de Twitter de Muñoz Ledo cuando informó que estaba en reunión con la presidenta del TEPJF, Janine Otálora, para “hacer una evaluación y reflexionar sobre la pasada elección federal”.
Entre los temas pendientes en el tribunal están la declaratoria de validez de la elección presidencial, las impugnaciones a la elección en Puebla y las del Partido Encuentro Social (PES), que perdió el registro al no obtener el 3 por ciento de la votación y maniobra en busca de recuperarlo.
Son precisamente los recursos del PES los que detienen la declaratoria de presidente electo de Andrés Manuel López Obrador.
Después de escuchar el informe de los asistentes a la reunión con Muñoz Ledo, entre los magistrados no convocados se habló de una operación de Morena para rescatar al PES, el partido confesional que junto con Morena y el PT formó la coalición Juntos Haremos Historia.
La ruta es polémica. El PES pide que el tribunal “reinterprete el concepto de votación válida emitida” y elimine los casi 3 millones de votos del candidato independiente Jaime Rodríguez El Bronco para que suba su porcentaje.
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