Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil se devanaba los sesos: ¿ir o no ir a la Feria de la Enchilada en Coyoacán? La enchilada ayuda a las articulaciones, mejor que el colágeno. Mientras decidía, Gilga leía su periódico MILENIO y una nota de Daniel Venegas. El presidente Peña acudió a una reunión en la Asociación Nacional de Usuarios de Riego: gran defensa de las acciones de su gobierno, del sexenio que toca a su fin: “Nos flagelamos y decimos que estamos mal, pero cuando ponemos las cosas en contexto sin duda es un país en proceso de transformación”. El Presidente dio algunos datos: crecimiento imparable, generación de empleos con cifras históricas, el desempleo a la baja y recuperación del poder adquisitivo.
Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: si todo marcha a pedir de boca, ¿por qué la furia social? ¿Por ociosos, malpensantes, malagradecidos? Si todo va tan bien, piensa Gil (ya empezamos con las jactancias), ¿por qué perderá el PRI la Presidencia, nueve gubernaturas y cientos de cargos de elección popular hasta convertir al partido en una miniatura? Al día siguiente de la contienda electoral del 1 de julio van a recoger los pedazos.
Gil se siente un analista de fuste y fusta, pero la verdad sea dicha (muletilla pagada por Liópez y Morena) se trata de un observador obvio: la corrupción y la inseguridad han despedazado al gobierno de Peña. Recemos el rosario: la casa blanca, Grupo Higa, Ayotzinapa (los normalistas se convirtieron en víctimas del Estado), Javier, Duarte, César Duarte, Roberto Borge, Humberto Moreira, Rosario Robles, La estafa maestra. Añadan ustedes lo que quieran y gusten.
La guerra
El Presidente no ceja, ni ojo, mju. Mientras elogia sus números económicos, la balacera aumenta. Gil tiene la costumbre de leer a Eduardo Guerrero, contribuyente de su periódico El Financiero.
El mundo criminal mexicano, dice Guerrero, se ha transformado. En 2008 hubo 6 mil 800 ejecuciones, más de 40 por ciento ocurrió en cuatro municipios del norte: Ciudad Juárez, Tijuana, Chihuahua y Culiacán. En 2017 se registraron 20 mil 800 ejecuciones, de éstas, solo 14 por ciento se concentró en los cuatro municipios más violentos del país.
Dice Guerrero que quien llegue a Los Pinos en diciembre se enfrentará a un panorama complejo: la violencia rural: “Desafortunadamente, el abandono del campo y el paramilitarismo son las únicas alternativas para las comunidades rurales frente a la violencia del crimen organizado”.
Dice Guerrero: como en Colombia, una guerra civil de baja intensidad. Así las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa), el Presidente afirma que no debemos flagelarnos, que todo marcha bien. Si cerramos los ojos todos los problemas desaparecen: uno, dos y tres. Cierto, no se ve nada. Todo mejora desde lo oscuro. En fon.
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