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¿Extrañaron a Gilga? No respondan y pasemos a lo barrido. Le ha tocado su tunda y turno a la reforma educativa. Primero, Liópez pasó revista a la reforma energética: se examinan todos los contratos; en el camino, Taibo le dio un soplamocos de antología a Alfonso Romo y lo puso en ridículo: deje de decir (de-de-de) chingaderas, o algo así dijo, el candidato a la Presidencia por la coalición Juntos Haremos Historia no perdonará a la reforma energética sus pecados neoliberales. Luego vino el encontronazo con Carlos Slim por la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Liópez dijo que a Slim lo cucaron los integrantes de la mafia del poder, con lo cual convirtió a Slim en recadero. ¡A Slim! Enseguida sobrevino el pleito con los empresarios, a quienes les dijo camajanes, ladrones, holgazanes. Si Gilga entiende bien, ninguno de estos diferendos se ha reflejado en las encuestas contra Liópez.

Así las casas (muletilla pagada por el invisible, pero no por eso menos colosal Grupo Higa), le tocaba su turno a la reforma educativa. En Oaxaca, Liópez presentó su propuesta educativa. Ésta consiste en cancelar la reforma, hacer justicia a los maestros cesados, revertir los casos de los presos políticos, dar becas a los estudiantes de bajos recursos en educación media y superior, y aceptación de todos los aspirantes a ingresar a una universidad. ¿Algo más? ¿Y con qué ojos divino tuerto? Ah, con los 500 mil millones de pesos que se ahorrarán dado el fin definitivo de la corrupción, dinero que le van a depositar al presidente electo, si gana la contienda, en su cochera. ¿Congreso? ¿Ley de ingresos y egresos? Na. Me lo llevan a la casa, para empezar ahí a… dar becas: nosotros no le vamos a fallar al pueblo.

CNTE, los aliados

Durante las marchas y desmanes del Día del Maestro, los mentores de la coordinadora hicieron esta comisión declarativa: “Queremos informarles que no somos botín político-electoral de ningún político o candidato. Nosotros hemos insistido y ha quedado demostrado que la reforma laboral que ellos llaman educativa, la hemos tratado de derogar desde el inicio del Pacto por México”. La marcha se desplazaba por Reforma y ocasionaría un caos en el Centro y buena parte de la ciudad.

Teresa Moreno, de su periódico El Universal, preguntó al líder de la sección 9 de la CNTE si había llegado a un pacto con Liópez. Enrique Enríquez Ibarra respondió: “Será con otros maestros, con la CNTE, no”. Gil se devanó los sesos: ¿Enríquez Ibarra dice la verdad o nomás quiere destantear al enemigo?

Gamés imaginó al presidente Liópez, si gana, dando instrucciones a su jefe de Seguridad para contener a los barbajanes que vandalizan monumentos en Reforma, queman puertas históricas en Santo Domingo, roban camiones de golosinas y refrescos en toda la ciudad, apedrean sedes de partidos políticos y destruyen Congresos locales en Guerrero. Será interesante ver esas escenas. Decía Gilga, le ha tocado su turno a la reforma educativa. Por cierto, igualmente interesante será observar si los dichos de Liópez serán hechos o solo dichos con aspiraciones al hecho. En fon.

Más información: http://bit.ly/2wKXcAq

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