Al reiterar su versión de que Beatriz Gutiérrez está en México y no piensa mudarse a Madrid, la columnista Sabina Berman dijo que es indispensable que se impida a los medios publicar información falsa. Hay que poner “límites a la libertad de expresión”, pues ya no podemos discernir la verdad de la mentira, exigió.
No por primera vez, se pronunció a favor de un control de los contenidos en los medios. Se recordará que hace varias semanas, en uno de sus programas, alabó el control estatal que de la economía y los medios tiene el Partido Comunista Chino.
En entrevista con Azucena Uresti, habló de su artículo publicado en El Universal en el que narra su supuesto encuentro con Gutiérrez Müller el domingo en el aeropuerto de Minatitlán y sus dichos en el sentido de que no piensa irse a vivir a España.
Cuando Uresti la cuestionó sobre las amenazas de denuncia que la esposa de AMLO lanzó contra periodistas, dijo que “no creo que sea buena idea” que ella demande, pero se pronunció a favor de limitar la libertad de expresión.
“Azucena, yo creo que tenemos un problema con la verdad. Ya no sabemos, de lo que escuchamos o leemos, qué es cierto. Sí estamos en una época donde se construyen mentiras con una ligereza, por ejemplo, sí hubo un periodista, el domingo, que en el periódico El Universal donde yo trabajo, por cierto, en donde dice ‘Beatriz se ha instalado en La Moraleja’ y habla de su mansión”.
Agregó que “ante esta situación en que no podemos discernir la verdad creo que tenemos que pensar todos en conjunto en límites para la libertad de expresión”.
Sobre la posibilidad de que Gutiérrez Müller denuncie a periodistas como advirtió dijo que no cree que sea una buena idea.
“Creo que sería muy malo que la esposa del líder moral de la izquierda demande a periodistas, pero algo tenemos que hacer y creo que es tiempo de debatir qué debemos hacer, en conjunto, la sociedad, para discernir entre los sueños de los periodistas y la realidad”, dijo la columnista, que en sus textos suele aludir a numerosas declaraciones que supuestamente le hacen empresarios, jardineros, empleadas domésticas, ciudadanos y mucho más, sin jamás aportar evidencias de que dichas declaraciones –siempre favorables a la 4T– sean reales.

