En medio de los múltiples escándalos por elevados gastos y privilegios en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la presidenta Claudia Sheinbaum se convirtió en su más ardiente defensora al exhibir los privilegios de que gozaba la anterior Corte y que según dijo, ya se terminaron.
“Sí se acabaron los privilegios en la nueva Corte”, sentenció.
En su conferencia de este martes, la presidenta se tomó un buen rato para exhibir los privilegios que, dijo, tenían los anteriores ministros y que ya no existen, como seguro médico privado o personal destinado a limpieza de las casas de los ministros.
El equipo de la presidenta armó una enorme lista de decenas de rubros de prestaciones y ventajas que tenían los anteriores ministros con la finalidad de apagar el escándalo que rodea a la actual SCJN, encabezada por Hugo Aguilar Ortiz.
Esto ocurre a 24 horas de que el ministro presidente ofreciera una conferencia de prensa en la que justificó la compra de nueve camionetas blindadas con el argumento de que el anterior parque vehicular ya estaba “muy deteriorado”.
En dicha conferencia, Aguilar Ortiz dijo que la SCJN no forma parte de ningún movimiento político y que son un poder separado del Ejecutivo y el Legislativo.
No obstante, la defensa que la presidenta hizo este martes contrasta con esa supuesta separación.
Comentó que le pidió a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, que averiguara el “antes y el después” de la SCJN y que dicha información era la que se presentaría.
Mientras que en redes y medios de comunicación se enfatiza que la SCJN gastó 1.2 millones en el ritual “indígena” de entrega de bastón de mando y gastó 300 mil pesos en togas, entre otros escándalos, la presidenta expuso que antes, los ministros tenían servicios como reservas de OCESA y Ticketmaster, apartado de lugares y gestión en estadios de futbol y béisbol, recuperar objetos olvidados en aduanas de otro país, compra de despensa, alimentos a domicilio, conseguir autógrafos de artistas y más.
Asimismo, comparó el salario anterior con el salario actual, con la finalidad de demostrar que los privilegios sí se terminaron.
“El sueldo mensual neto de un ministro antes era de 206 mil 947 pesos y el de ahora es de 134 mil 310 pesos”, además de que ahora los ministros “van al ISSSTE”.
Nada dijo del acuerdo especial entre el ISSSTE y la SCJN para que el personal acceda en condiciones privilegiadas a la atención de médicos especialistas y estudios de laboratorio que firmó la Corte la semana pasada.
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