En una muestra más de su talante autoritario, la candidata morenista Claudia Sheinbaum dijo a militantes de su propio partido que no le gusta que le pidan piso parejo.
Ante la exigencia de militantes morenista que gritaban “¡piso parejo!”, Sheinbaum prácticamente los mandó a callar. “Ese grito no me gusta, ese grito no me gusta, porque siempre ha habido piso parejo en el movimiento”.
Este domingo, en un mitin realizado en Huixquilucan, Estado de México, los presentes repitieron la exigencia que fue frecuente durante el periodo anterior a la encuesta en que Sheinbaum se enfrentó a Marcelo Ebrard, quien de manera reiterada le pidió “piso parejo”, aludiendo a que ella contó con el apoyo total de la maquinaria del Estado.
Luego de decir que ese grito no le gustaba, Sheinbaum dijo que se respetarían los resultados de la encuesta interna en el Edomex, con miras a las elecciones de este año.
“Claro qué va a haber democracia y las encuestas se van a respetar”, dijo. Y luego pidió que se mantenga “la unidad”, eufemismo para llamar a la disciplina y a no ir en contra de las decisiones de las cúpulas de Morena.
“Todos vamos a mantener la unidad porque nada está por encima del movimiento de transformación”, dijo, en claro regaño.
Se recordará que hace unas semanas Sheinbaum se molestó porque durante un mitin en el norte del país había personas pidiendo apoyo para niños con discapacidad. Su molestia fue tan grande que pidió a las mamás de los niños que bajaran sus letreros. “Ya los leí”, les dijo. Bajen sus letreros, insistió.
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