Mediante advertencias y “sugerencias” a periodistas y medios de comunicación, la presidenta Claudia Sheinbaum demostró que su gobierno busca construir una versión oficial de lo ocurrido en Teuchitlán que niegue la existencia de campos de exterminio y sólo reconozca que se trata de un “campo de entrenamiento”.
Ello, claramente, porque reconocer un campo de exterminio implica admitir la naturaleza terrorista de los cárteles, algo que no está dispuesta a aceptar.
Este viernes, en su conferencia mañanera, Sheinbaum fue muy obvia al pedir a los medios que cuenten “lo que vieron” en su visita al Rancho Izaguirre y fustigó a los periodistas que “sin información comienzan a difundir una nota”. “Me pareció muy bien que se haya abierto el lugar para que cada quien sacara sus conclusiones”.
Y es que “lo que vieron” los periodistas que visitaron este jueves el lugar fueron estancias despejadas, limpias y barridas. Sin zapatos acumulados ni pertenencias personales. Sin fosas abiertas ni restos óseos. Con el terreno delimitado por cintas amarillas y con llantas al aire libre en un acomodo que sugiere su uso para entrenamiento de tipo militar.
Es decir, que lo que los medios vieron ayer y que Sheinbaum pidió narrar, no es lo mismo que documentaron los dos colectivos de buscadores que entraron al rancho antes que la Fiscalía General de la República. En diciembre de 2024 las Madres Buscadoras de Jalisco entraron y documentaron evidencia de cremación de cuerpos, restos óseos y abundantes zapatos, ropa y hasta notas de despedida.
El 5 de marzo pasado los Guerreros Buscadores de Jalisco entraron y documentaron lo mismo, además de excavar en diversos puntos del predio, localizando abundantes fragmentos óseos que habían pasado por el fuego. Los Guerreros documentaron además pieza por pieza de los objetos personales encontrados y realizaron una base de datos para consulta de las familias de desaparecidos.
Ahora, cabe señalar que a pesar de la cuidadosa preparación del sitio, la prensa reportó el enojo y frustración de las madres buscadoras, el radical cambio del lugar, la ausencia de indicios y la ausencia de Alejandro Gertz Manero, que canceló su visita. También estuvo ausente el fiscal de Jalisco, Salvador de los Santos.
Las notas en todos los medios enfatizaron el modo en que la FGR “limpió” el lugar y dieron voz a las denuncias de las madres buscadoras. Desde el punto de vista del manejo mediático, la visita al rancho fue de gran afectación para la 4T.
No hubo ningún funcionario en el rancho que hiciera alguna declaración ante los medios. Sólo había personal dedicado a organizar la entrada por grupos.
Claudia Sheinbaum fue inequívoca en sus amenazas hacia la prensa que, a partir de la información de los grupos de buscadores, han difundido la existencia de un campo de exterminio en Teuchitlán.
“Hay muchos medios que, hay que reconocer, han comenzado a entender que estamos viviendo una nueva etapa, pero hay muchos otros que no, ya los vamos a presentar en su momento. Y particularmente algunos personajes de esos medios o que tienen espacio en esos medios que sin información comienzan a difundir una nota”.
“Hay un periodista por ahí especializado en montajes, nada más hay que oírlo, yo no lo oigo, pero lo veo aquí cuando traen el detector de mentiras. Pero me refiero al pasado, para que no vayan a decir que utilizo palabras”, dijo, en clara alusión a Carlos Loret de Mola, a quien en la 4T continuamente acusan de armar “montajes”.
Agregó que pronto presentará al “primero que habló de esto”. Pidió a los reporteros presentes que “revisen qué personaje de la oposición fue quien primero habló de esto”.
El recorrido fue organizado por el fiscal Alejandro Gertz, quien invitó a los medios el miércoles, pero dijo con toda claridad que no quería la presencia de madres buscadoras. De todos modos, colectivos de varias partes del país llegaron al rancho para entrar junto con la prensa.
Sheinbaum dejó caer otra señal de la manipulación que su gobierno ya hace de lo ocurrido: dijo que la FGR hará “a fondo” su investigación, pero “de lo que pueda recuperar” de parte de la Fiscalía de Jalisco.
Es decir, que no piensan buscar nuevas pruebas, considerar videos de las buscadoras o incorporar testimonios. Si a eso se añade la larga lista de omisiones en que, según Gertz, incurrió la fiscalía local, es claro que se prepara ya la excusa perfecta para no profundizar: que Jalisco no hizo su trabajo en su momento.
Al igual que lo hizo el vocero Jesús Ramírez Cuevas en un programa en Canal 14 el miércoles, Sheinbaum habló de una “construcción” y una “narrativa” para golpear a su gobierno.
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