Ernestina Godoy llega a la FGR gracias a votos de PAN y MC

Para sorpresa de nadie —y vergüenza de muchos—, el Senado consumó en fast track la designación de Ernestina Godoy como nueva titular de la Fiscalía General de la República: 97 votos a favor, 19 en contra y 11 nulos.

Una elección hecha a la medida del poder, revestida de trámite legislativo pero carente de auténtica competencia: una farsa.

De las tres aspirantes enviadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, la mayoría oficialista cerró filas, pero no lo hicieron solos:
Movimiento Ciudadano aportó los votos necesarios.
Y aún peor: sectores del PAN se sumaron. Hubo once panistas que se abstuvieron y cuatro que directamente votaron a favor de Godoy:

  • Agustín Dorantes (PAN – Querétaro)

  • Guadalupe Murguía (PAN – Querétaro)

  • María de Jesús Díaz (PAN – Aguascalientes)

  • Mario Vázquez (PAN – Chihuahua)

El único partido de oposición que votó en contra fue el PRI.

Morena tiene a su segunda “fiscal carnal”

Durante el discurso previo a la votación, Godoy aseguró que “no habrá persecución política ni fabricación de culpables”, pero también que “tampoco habrá impunidad”. Una retórica conocida en gobiernos que no han logrado acreditar autonomía real en la justicia.

Incluso declaró que “hace suyo” el decálogo entregado por el senador de MC Clemente Castañeda, quien, en correspondencia, agradeció y respaldó públicamente a la nueva fiscal. Ejemplo claro de la alianza tácita que hoy permitió su nombramiento.

Godoy desplegó una larga lista de compromisos para transformar la FGR: investigación científica, abatir la impunidad, atención a víctimas, perspectiva de género, coordinación institucional, combate a la corrupción interna y profesionalización. Promesas que contrastan con la sombra de su cercanía con la presidenta, por lo que la propia Godoy intentó calmar críticas asegurando que “coordinación no implica subordinación”.

Ante los cuestionamientos de la oposición sobre su cercanía con la presidenta Sheinbaum dijo que “la coordinación no implica subordinación”. 

Pero las dudas persistieron. La senadora Lilly Téllez lanzó una batería de preguntas directas que Godoy evadió:

“Licenciada Godoy: solicito conteste sí o no a mis preguntas. El narcosenador Adán Augusto López envió mensajes a senadores para que hoy seamos dóciles ante usted bajo amenaza de que usted será enemiga personal de quien la cuestione con dureza. ¿Usted lo ordenó? ¿Sabía de la amenaza?  

“¿Va a proceder contra Adán López por ser padrino del cártel de La Barredora, por enriquecimiento ilícito y financiamiento ilegal de campañas de Morena? ¿Va a dar impunidad a Adán López porque él operó para que usted llegue a ser fiscal? ¿Va a atender las pruebas del Ejército mexicano contra Adán Augusto López?.

“¿Va a enterrar las carpetas de investigación contra Andy López Beltrán por enriquecimiento ilícito, robo y contrabando de gasolina y asociación delictuosa con cárteles? ¿Va a enterrar investigaciones sobre huachicol fiscal de los sobrinos del secretario de Marina de Andrés Manuel López Obrador? ¿Va a continuar interviniendo mi teléfono como lo comprobó el New York Times? Si Estados Unidos solicita extradición de narcopolíticos como Rocha, Villarreal, Durazo y Mario Delgado, ¿los va a entregar?”.

La nueva fiscal no respondió ninguna.

La sesión dejó claro algo más grande que la designación misma: la oposición está rota, dividida y, en algunos casos, cooptada. Morena no necesitó mayoría calificada: MC y parte del PAN hicieron el trabajo por ellos.

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