La actual presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, favoreció con un contrato de un millón de pesos anuales a dos empresas vinculadas con el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo. Una de esas empresas es propiedad del propio Durazo y otra de su secretario del Bienestar, Fernando Rojo de la Vega.
En un reportaje de Mario Gutiérrez Vega difundido por Latinus, se revela cómo Taddei, antes de ser presidenta del INE, favoreció a la inmobiliaria Alta Sierra, propiedad del gobernador Durazo, cuando éste ya era presidente del Consejo Nacional de Morena.
Cuando se dio ese contrato, Taddei era presidenta del Instituto Sonorense de Transparencia (ISTAi), pero antes había sido presidenta del Instituto Estatal Electoral de Sonora, justo durante las elecciones en que resultó ganador Alfonso Durazo.
Meses después de que desde el ISTAi la familia Durazo obtuviera dicho contrato, Taddei dejó el organismo y en poco tiempo logró ser nombrada titular del INE, con el evidente apoyo de Morena.
Así lo dijo Carlos Loret al presentar el reportaje:
“La sucesión de hechos es escalofriante. Guadalupe Taddei era presidenta del IEE de Sonora, ella organizó la elección en la que ganó Durazo, él la impulsó a ser presidenta del Instituto de Transparencia de Sonora y ahí ella le dio el contrato del millón al año a la empresa de la familia del gobernador. Luego él se volvió presidente del Consejo Nacional de Morena y desde ahí la apoyó para que ella se convirtiera en la presidenta del INE. Ella organizó la elección federal donde arrasó Morena y luego él contrató al hijo de ella como secretario de la Consejería Jurídica de su gobierno. Todo esto mientras sigue corriendo el contrato del millón de pesos. ¿Cómo le gustaba decir a López Obrador? Amor con amor se paga”.
El reportaje detalla que fue el 15 julio de 2022 que se firmó un contrato de 1 millón 231 mil pesos anuales por la renta de unas oficinas en la avenida Luis Encinas 258, primer piso, inmueble propiedad de la familia Durazo, gestionado por la Inmobiliaria Alta Sierra.
Dice el reportero que en julio de 2022, el pleno del organismo acordó cambiar sus oficinas e informó “que sólo había encontrado dos propiedades en todo Hermosillo. Una de ellas era de Inmobiliaria Alta Sierra. Taddei votó a favor de esta opción en el pleno y ese mismo día firmó el contrato de arrendamiento con Florentino Valencia Samaniego, cuñado del gobernador de Sonora”, que fungió como representante legal.
En la operación fue intermediaria la empresa “Potenciadora Patrimonial de México, propiedad de Fernando Rojo de la Vega, actual secretario del Bienestar de Sonora y amigo de Alfonso Durazo Chávez, hijo del gobernador”.
Florentino Valencia, agrega, “es un importante operador de la familia Durazo. Entre 2019 y 2021 coordinó programas sociales en la oficina que la Secretaría del Bienestar federal tiene en Hermosillo y ya con su cuñado como gobernador fue nombrado director del Centro de Evaluación y Control de Confianza, cargo en que seguía hasta 2024”.
En marzo de 2023 Taddei dejó el ISTAi y al mes siguiente, en abril de 2023, se convirtió en presidenta del INE, con todo el apoyo de Morena y los elogios del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Fue ella quien organizó las elecciones federales que llevaron a la presidencia a Claudia Sheinbaum.
Además, hace un par de meses el hijo de Taddei fue nombrado consejero jurídico del gobierno de Sonora.
ofv