El Órgano Interno de Control de la Secretaría de Educación Pública posee una queja formal en contra de las extorsiones y malos tratos operados por Marx Arriaga y su excolaborador, el venezolano Sady Arturo Loaiza.
Este martes, el diario El Universal dio a conocer el contenido de la queja presentada el 12 de enero pasado por una subdirectora de área llamada Samantha Natalia Ríos Villanueva.
En dicho documento, cuyo contenido ha sido revelado parcialmente por otros medios, se revelan nombres y apellidos de algunos de los afectados por las extorsiones y también de quienes se vieron orillados a participar.
Además de los maltratos ejercidos por Arriaga, se detalla que se pedía dinero para supuestos “proyectos” de la Dirección General de Materiales Educativos. Las cantidades podían llegar a los 38 mil pesos.
De acuerdo con la queja, Arriaga y Loaiza abrieron cuentas a “nombres falsos” para recibir los depósitos y condicionaban contratos, plazas y continuidad en el empleo a dar el dinero para los supuestos gastos de la DGME.
Samantha Natalia Ríos Villanueva es la subdirectora de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos para la Educación Secundaria, y en la queja recoge testimonios de diversos afectados y el suyo propio.
Según cita El Universal, la funcionaria dice en su queja que Loaiza Escalona “nos había comentado a mi compañera, la C. María Luisa Luna Díaz, y a mí que la Dirección General necesitaba dinero para realizar pagos para algunos proyectos y que era posible que se les solicitara a los compañeros de honorarios”.
Así, se le indicó que debía “sondear” a algunos compañeros para buscar su “apoyo” económico.
“Me pidió ‘sondear’ con el C. César Gustavo Ramírez Jiménez, la C. Krystell del Carmen Azamar Pérez, la C. Ximena Hernández Galván y el C. David Baltazar Villavicencio. Mi pregunta fue: ‘¿si la dirección necesita dinero para algunos proyectos ustedes podrían darlo?’. No obstante, esta indicación de depositar dinero sólo se haría si la C. Carolina Lizbeth Sosa Hurtado y la C. Betsaida Zúñiga Hernández daban la indicación”, dice el documento.
El trabajo del diario comparte capturas de pantalla de chats de WhatsApp que el lunes fueron divulgados también por medios como Publimetro y Excélsior.
En estas conversaciones, Sady Loaiza pregunta a diversas personas si ya enviaron “el proyecto” pendiente, una manera de llamar a los depósitos.
Dice el diario en su reporte que “se sabe que una de las cuentas se registró bajo el nombre falso de “Rafael Rojas Jiménez” para que se hiciera el depósito a la cuenta 4189 1400 7225 5580 de Banorte. Otra cuenta que manejaban Arriaga y Loaiza para recibir esos moches estaba bajo el nombre de “Édgar Carrillo González” en Inbursa”.
El testimonio de la funcionaria dice que Marx Arriaga le pidió solicitar la renuncia de uno de los trabajadores señalados de pedir dinero a trabajadores de honorarios, pues una vez fuera de la institución “ya no le harán nada”.
“¿Ya solicitaste la renuncia? Debes solicitar la renuncia, porque a él le conviene; si empieza una investigación el compañero va a estar en problemas, pero si ya no está contratado aquí ya no le harán nada”.
Es decir, que Arriaga buscaba impunidad para uno de los que le ayudaron a recolectar dinero.
Ríos Villanueva también menciona a la directora de Planeación y Seguimiento, Carolina Lizbeth Sosa Hurtado, como implicada en la red y la persona que primero le dijo que había que pedir la renuncia de uno de los recolectores.
Además de las extorsiones o “moches”, en el área dirigida por Arriaga se vivían malos tratos, según otra queja presentada por el trabajador Omar Guadarrama Enríquez.
Dicha queja se presentó en septiembre pasado ante la subsecretaría de Educación Básica, cuya titular es Angélica Noemí Juárez.
Este trabajador reconoce ser uno de los recolectores de la red de Arriaga y Loaiza, algo que hizo, dice, “sin ningún dolo” y engañado por Sady Arturo Loaiza Escalona.
“Un documento menciona que solicité a Sandra Bonilla Meza que se depositara su salario correspondiente a los meses de enero y febrero de 2025, acto que realicé sin ningún dolo, sin ningún beneficio a mi persona, bajo la confianza e indicaciones de Sady Arturo Loaiza Escalona bajo un contexto de engaño generado por él”, apunta la queja.
Estas acciones de petición de dinero eran conocidas por Arriaga, Loaiza, y también Betsaida Zúñiga (directora de Recursos Humanos) así como Carolina Lizeth Sosa (directora de Planeación y Seguimiento).
Omar Guadarrama declaró que todo lo que hacía Loaiza estaba aprobado por Marx Arriaga.
Además, se refiere que hubo decenas de despidos injustificados, malos tratos verbales y acoso laboral.
“Aseguran que es altanero, déspota y grosero a la hora de dirigirse hacia sus subordinados, y mencionan que quien no se apega a su ideología es marginado y tachado de neoliberal” y “gritando a los cuatro vientos que era obradorista”, dice el reporte periodístico.
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