No hay que olvidar, sugiero: un día como hoy se exhibió con toda brutalidad que el Estado carece de estrategia para la atención a los niños huérfanos pero esa obvia constatación no debe ser para justificar las atrocidades que ocurrieron en el albergue de la señora Rosa Verduzco, alias “Mamá Rosa”; ¿recuerdan? Y no hay que olvidarlo porque esa estrategia sigue ausente ni porque en ese entonces sectores de la llamada opinión pública defendieron a esa señora sin que hasta ahora aceptaran ese terrible error ni porque legiones que dizque se preocupan por los “peluditos” no hacen nada por los niños huérfanos (algunos con el pretexto de que ya hay dependencias para ello). No hay que olvidarlo porque esa es una forma de contribuir a que no sucedan esas atrocidades, no repetir los mismos errores y demandar que haya más y mejores albergues. Son niños y muchos están a la intemperie.

