Cuando Claudia despertó, Adán y su hermano seguían ahí… El senador Adán estaba operando la caída del fiscal Gertz. Caída que no ordenó Sheinbaum. La acordaron, de alguna manera, ella y AMLO, el jefe de Adán. Y aún de la presidenta. Ella no puede ignorar a López Obrador y no le ordena a López Hernández. Adán es, a final de cuentas, AMLO. La supervivencia y operación política del líder barredor indica la supervivencia y operación efectiva del maximato obradorista.
“Pero llegó a la fiscalía Godoy”… Da igual: hay maximato de AMLO. Todavía. Sheinbaum no tiró sola a Gertz. No podía. Si no lo tiró sola, no pudo poner sola a Ernestina Godoy como sucesora. Si AMLO-Adán fueron necesarios para que el fiscal cayera, lo fueron para que Godoy llegara. Su amiga Claudia no podía decidirlo por sí misma. Tenía que operarlo el hermano de AMLO. Gertz cayó con el acuerdo de AMLO y Godoy sube con su acuerdo también. No era posible que los López le permitieran a Sheinbaum colocar a quien quisiera sin intercambio, sin amarrar algo con ellos. Ese algo es impunidad. Ni AMLO ni Adán pueden arriesgarse a la repetición de los últimos meses de Gertz –en los que está la clave de su derrota.
¿Por qué sacaron del juego al fiscal? Porque tensó de más la cuerda. Hasta romperla. Buscó lo mismo que Sheinbaum, un tanto de autonomía, más poder, cierto margen discrecional, pero lo buscó más agresivamente y no sólo respecto a la presidenta formal, también respecto al copresidente de hecho. Parece que hizo la mala interpretación que muchos hacen: que López Obrador ha entregado el campo, o que Claudia está venciendo a Andrés Manuel, y que no hay maximato. El jefe máximo obradorista le demostró que se equivocó. Aún no se puede pasar por encima o dejar de lado a López Obrador (Morena ya podría sobrevivir sin él pero eso no significa que ya no tenga poder AMLO; significa que cuando ya no lo tenga, o no tanto como ahora, el partido no morirá porque ha acumulado el suficiente control de Estado).
Así fracasó Gertz. No sólo perdió el puesto, también fortaleció lo que acaso estaba debilitándose un poco, la diarquía con maximato. De paso perjudicó a Sheinbaum, que mustiamente buscaba no destruir a López Obrador ni al maximato sino ganar un poco de espacio para empezar a mover las cosas hacia una diarquía sin maximato, es decir, a un cogobierno terso con AMLO y ella a la par, como las dos grandes figuras con división del trabajo sin choque porque no pueden prescindir la una de la otra, en vez de un cogobierno en el que ella sigue por debajo de él. Godoy no podrá hacer lo que guste y tendrá que proteger la corrupción: todo lo que había en la FGR sobre los hijos y el hermano político de AMLO va a desaparecer –al menos por un tiempo.
¿Es bueno que se haya ido Gertz? Sí, es uno de los protagonistas de la tenebra política desde hace 50 años. Recientemente había hecho algunas filtraciones con efecto público pero después de todo no resolvió nada, ningún problema. Pero su salida es un bien efímero: esto es México, y un Estado cada vez más autoritario y partidizado; lo nuevo es como lo viejo y nada se resolverá con Godoy.

