AMLO, el mago

Juarista-cristiano-socialista-guadalupano. Lo que guste u ocupe. Paladín de la transparencia, oculta cuentas sobre 800 millones de pesos del erario que Morena ha recibido desde hace dos años.

Prócer de la democracia a mano alzada en la plaza pública, se unge en solitario. Némesis de la partidocracia adopta al dictatorial PT, ente socialistoide trasnochado, resucitado por el PRI hace dos años, y al PES, asociación conservadora auspiciada por células confesionales panistas que veían en Margarita Zavala su ideal.

Andrés Manuel López Obrador, precandidato de Morena, promete cambios, pero esencialmente, dinero para casi todos. Recursos que se obtendrán sin poner impuestos, sin quitar programas sociales, sin deuda externa o interna, todo ahorrando en dos vertientes, gastar menos y mejor, y abolir la corrupción.

De ganar, AMLO hará una convocatoria a obreros, huachicoleros, estudiantes, narcos mayores y menores, amas de casa, halcones, secuestradores, profesionistas, torturadores, ricos buenos y malos, burócratas, maestros, abogados, jueces, policías y traficantes de personas; para ser honestos.

Simple y efectivo. Atacar las finanzas del crimen organizado, bases operativas, redes sociales, acciones legales a nivel local y regional, fuerza de campo, armas, eso y más, le parece inútil.

La estrategia, el cambio verdadero, radica en hacer un buen llamado, provocar la toma de conciencia masiva, unísona. Una sanación nacional. Equidad y amnistía, perdón a matarifes (olvido no) y borrón para los hambrientos de dinero público.

Al dejar atrás toda ilegalidad, el presupuesto del país se multiplicará. Si nadie roba, si los narcos trabajan, si los huachicoleros empeñan sus pericias en Pemex y no contra Pemex, si la alta burocracia cobra menos y sirve más, si jueces, magistrados y legisladores encuentran en la austeridad republicana, que el Benemérito de las Américas exaltaba, su nueva vocación, entonces habrá prosperidad espiritual y material.

AMLO necesitaría el equivalente al 90 por ciento de lo que hoy gasta la Sedesol (Liconsa, Diconsa, Estancias infantiles, Comedores, Becas, etc.) para que todos los “ninis” reciban tres mil 600 pesos cada mes e inicien un camino productivo y emprendedor.
Pensiones a adultos mayores se duplicarán, los salarios rosas de Alfredo del Mazo, en el Estado de México, palidecerán junto al reparto de dinero que AMLO, presidente, emprendería para cada género, edad y condición.

AMLO no deja que el imberbe y pálido Ricardo Anaya lo opaque con su renta universal (que hace años el PAN combatió cuando el PRD la propuso), salario por ser mexicano para que el Estado garantice que nadie, nacido en esta tierra, viva en condiciones indignas.
Haga de cuenta, Suiza, Noruega, Islandia o Dinamarca. Si ejemplos hay, lo que falta es, ya nos dicen, ganas.

Para mago, mago y medio. Meade, El Bronco y Margarita serán sus medios de alto o bajo contraste. Encuestas por doquier y cifras reales por ningún lado, la función comienza. Demagogia vs. realidad. Información contra percepción, ideas razonadas, probables o imposibles marcarán el derrotero nacional.


Este artículo fue publicado en La Razón el 14 de diciembre de 2017, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

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