Muy controvertida ha resultado la propuesta de Andrés Manuel López Obrador para que Manuel Bartlett encabece la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no sólo por los cuestionamientos que ha suscitado, incluso dentro del equipo cercano del ganador de la elección presidencial y quienes habitualmente lo respaldan en la prensa, sino por la intolerancia con que el senador del PT reaccionó a estos puntos de vista.
Entrevistado por el periodista José Cárdenas en Radio Fórmula, calificó como estúpidas las críticas en su contra y consideró que son parte de un ataque dirigido en su contra. En concreto, arremetió contra León Krauze, a quien se refirió como un “cachorro de la derecha” que dice una serie de mentiras que le contó su padre como lo del supuesto “fraude patriótico” en la elección para gobernador de Chihuahua en 1986. Según él, “hay que tener una desviación mental” para afirmar que un Secretario de Gobernación dijo algo semejante. No obstante, se dijo respetuoso de lo expresado por Tatiana Clouthier y el actor Gael García Bernal, quienes rechazaron su nombramiento.
Sin embargo, en otra entrevista posterior con Javier Risco para El Financiero Bloomberg, manifestó que si Tatiana Clouthier pensaba que había mejores opciones para la CFE, no entiende por qué lo dice hasta ahora y no se lo planteó antes a López Obrador.
En este espacio aseguró que la historia de la caída del sistema es un invento de Diego Fernández de Cevallos que “la derecha” siempre usa para atacarlo. Según él, fue un secretario de Gobernación impecable, lo mismo que un buen gobernador de Puebla. El conductor prefirió ya no incomodarlo más y las siguientes preguntas ya fueron sobre sus planes para la CFE.
Entre la prensa normalmente afín a López Obrador hay una división de opiniones respecto a la designación de Bartlett. Julio Hernández López, por ejemplo, cuestionó así su reacción ante la crítica: “Pues sí, ya dijo ManuelBartlett que son “estúpidas” las críticas contra su nombramiento en CFE y que provienen “de la derecha”. Reacciona el exsecretario de Gobernación como en tiempos del priismo hegemónico, con reminiscencias del echeverrismo y sus fantasmas “de la derecha”.
Pues sí, ya dijo @ManuelBartlett que son "estúpidas" las críticas contra su nombramiento en @CFEmx y que provienen "de la derecha". Reacciona el exsecretario de Gobernación como en tiempos del priismo hegemónico, con reminiscencias del echeverrismo y sus fantasmas "de la derecha" https://t.co/xj2fTnL5Su
— Julio Astillero (@julioastillero) July 31, 2018
Jorge Ramos, reconocido periodista de Univisión, señaló: “De verdad que no entiendo. ¿Dónde está el cambio? López Obrador nombra a Manuel Bartlett para la Comisión Federal de Electricidad. Bartlett fue responsable en 1988 de la “caída del sistema” y del mayúsculo fraude que puso a Salinas de Gortari en la presidencia. Esto no es cambio”.
De verdad que no entiendo. ¿Dónde está el cambio? @lopezobrador_ nombra a Manuel Bartlett para la Comisión Federal de Electricidad. Bartlett fue responsable en 1988 de la "caída del sistema" y del mayúsculo fraude que puso a Salinas de Gortari en la presidencia. Esto no es cambio
— JORGE RAMOS (@jorgeramosnews) July 29, 2018
En el otro lado, Jenaro Villamil mantiene como tuit fijado el siguiente mensaje en defensa del nombramiento: ¿Por qué Manuel Bartlett es buena designación para la @CFEmx? He aquí tres consideraciones: a) Desde hace tres lustros ha defendido la soberanía eléctrica y energética; b) litigó ante la Suprema Corte contra la privatización eléctrica; c) conoce el sector”.
A lo que la periodista Lydia Cacho, le respondió: “Disiento querido Jenaro. También durante años operó desde SEGOB el espionaje a periodistas y activistas; avaló ataques a estudiantes, operó el fraude contra la izquierda cardenista; hizo un daño enorme en Puebla. La historia no se borra”. En un segundo mensaje indicó: “Más allá de Bartlett, lo impresionante es que tantos crean que no hay miles de personas expertas y honestas en México para asumir ese puesto en CFE”. El reportero de Proceso ya no contraargumentó.
https://twitter.com/lydiacachosi/status/1024090770482122754
La propuesta de Bartlett ha servido no sólo para dar materia de discusión en los medios de comunicación y ejercer el legítimo derecho a la crítica, sino para exhibir el talante autoritario del personaje que estará al frente de la CFE y las contradicciones y desmemoria de López Obrador y quienes están dispuestos a respaldar a cualquier costo sus decisiones, como Jenaro Villamil. ¿Por qué lo decimos?
El 8 de septiembre de 1998, en su columna “Por mi madre, bohemios” en el periódico La Jornada, Carlos Monsiváis rescató la siguiente declaración de Bartlett, como gobernador de Puebla y aspirante a la candidatura presidencial de 2000 por el PRI: “No me iré por la libre. Andarse cambiando de partidos o de cachuchas es una incongruencia que no voy a cometer. En cuanto al Fobaproa, no puedo hablar mucho al respecto, no estoy muy involucrado, sin embargo, estoy seguro que ese circo se acabará cuando la sociedad se canse del tema” (Es que la pérdida de 65 mil millones de dólares por corrupción e ineficacia, sólo puede ser asunto de moda)”.
No olvidemos que el Fobaproa ha sido un tema muy criticado por López Obrador y que Jenaro Villamil era admirador de Monsiváis y colaboró con él en dicho espacio periodístico.
El 18 de noviembre de 1995, el semanario Proceso publicó un extracto del libro de Andrés Manuel López Obrador titulado “Entre la historia y la esperanza”, donde dice lo siguiente: “Cualquiera que sea el escenario posible en el derrumbe del antiguo régimen político mexicano, lo cierto es que Bartlett en Puebla, Chirinos en Veracruz, Figueroa en Guerrero, Madrazo en Tabasco, Cervera en Yucatán o Chávez en Michoacán, están desatados, actuando con plena impunidad Han tomado el federalismo como patente de corso para atropellar los derechos individuales y políticos de los ciudadanos”.
Hoy sin embargo, López Obrador dijo que si bien son normales las críticas, está convencido de que Bartlett es la persona indicada para estar al frente de la CFE, por su defensa de los energéticos en los últimos 12 años. Esto es, en pocas palabras, no hay vuelta de hoja en su decisión.