Bravuconada de Trump: nos levantamos o le seguimos

¡Qué difícil es negociar con un personaje como Donald Trump! Después de un esfuerzo trilateral, con una primera ronda de negociaciones, viendo estrategias, viendo temas como solución de controversias, contenidos regionales, temas ambientales, salariales.

Y de repente llega Trump y dice que todo es innecesario, que, para él, al TLCAN hay que desaparecerlo. ¿Así se puede negociar? Para mí, la respuesta es sí. Sí se puede negociar, pero subiendo el nivel de la postura y previendo el plan alternativo, que no es otra cosa más que un escenario donde nos salgamos del TLCAN.

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Lo mejor, lograr modernizar el TLCAN

Claro que lo mejor sería quedarnos con el TLCAN. Con él podemos exportar el 80% a Estados Unidos, podemos integrarnos de una manera más ordenada regionalmente y podemos conseguir metas de productividad, salariales y ambientales. Pero, sinceramente, con alguien como Trump dan ganas de dar el manotazo en la mesa y decir: nos vamos a la Organización Mundial del Comercio.

Al fin y al cabo, en la OMC tendríamos aranceles que irían del 2.5% a alrededor del 6%, que no son tan elevados, pues gozaríamos del trato de Nación Más Favorecida.

Pero también lo sabemos: el camino exportador sí sería más tortuoso. Si podemos mantener y mejorar el acuerdo comercial que tenemos, es mejor. Pero… no a cualquier costo. El precio que Trump quiere que paguemos es muy elevado.

Trump negocia sólo con base en exigencias

Luis Videgaray, el canciller mexicano, respondía a lo de Trump considerando que se trata de una estrategia de negociación.

Puede ser. El inquilino de la Casa Blanca está acostumbrado a pactar como si estuviera haciendo negocios de la peor manera. Ya sabe cómo negocian los bravucones, con argumentos como, es mi última oferta, la tomas o la dejas. O la clásica estrategia de… si quieres, porque a mí me da igual, o sólo estás ganando tú y yo no gano nada.

Esta estrategia de enfrentamiento es como Trump quiere negociar, saltándose cualquier protocolo, cualquier filtro institucional y hasta el más mínimo concepto diplomático.

Plan Alternativo, OMC y diversificar

Creo que la economía mexicana sí tiene un antes y un después del TLCAN. Que le ha funcionado para tener una vocación exportadora e ir creando verdaderas industrias y cadenas de valor regionales, que van desde la fabricación automotriz y de pantallas planas, hasta ventas agropecuarias como aguacate, tomate o fresas.

Sin embargo, también es cierto que estamos más integrados regionalmente a EU, con o sin acuerdo comercial. Tan sólo basta ver cuánto aumentó la Inversión Extranjera Directa el último semestre, con un incremento de más de 8%, donde la inversión estadunidense siguió liderando la llegada a México. Y nosotros somos parte de la solución productiva regional de Estados Unidos frente a su verdadero contrincante, China. Vale la pena negociar el acuerdo comercial. Por mucho, el TLCAN es el mejor escenario para nosotros.

Pero no podemos negociar a cualquier costo. Quiera o no Trump, ya estamos integrados regionalmente. Pero nosotros debemos seguir diversificando relaciones comerciales con América Latina, Europa y hasta Asia, así como ir pensando en el plan alternativo, el de exportar vía la OMC.

El retrato de Videgaray

Luis Videgaray ya tiene su retrato pintado junto a los otros exsecretarios de Hacienda. Ayer, José Antonio Meade le hizo un reconocimiento público a Videgaray con motivo de su retrato. No es para menos.

El ahora canciller, al ser coordinador de la transición de gobierno y secretario de Hacienda, logró los amarres para las nuevas reformas estructurales: energía, telecomunicaciones, competencia y financiera. También impulsó tanto la digitalización para el cobro fiscal, así como la reforma financiera, para que los bancos empezaran a prestar.

Sin embargo, Videgaray se fue en el momento más difícil, cuando venían las críticas del ritmo de crecimiento de la deuda pública, y su renuncia fue por la visita de Trump a México. Por eso el reconocimiento hacendario era importante, pues incluso hasta en el tema de la deuda pública Videgaray había dejado el paquete fiscal para ir reduciendo el endeudamiento.


Este artículo fue publicado en El Excélsior el 24 de agosto de 2017, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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