En Zacatecas la alianza del PRD con el PAN (polizón), se desfonda a 15 días de las elecciones. En Veracruz la alianza PAN con PRD (rémora), se hunde ante el crecimiento de Morena y la sagacidad del candidato priista que ha sabido sortear tanto al primo incómodo, su contrincante, como al gobernador más incómodo aún, supuesto aliado.
En Oaxaca una candidatura priista que apostó a no equivocarse rebasa en la recta final a una alianza PRD-PAN de plataforma amarilla y financiamiento azul, gracias a la gris alternancia de Gabino Cué.
Desde Puebla ven cómo el sueño de un eje Veracruz-Puebla-Oaxaca para 2018 se esfuma. El minireintegro poblano será refugio para los deudos de un proyecto inacabado llamado Moreno Valle.
La repentina mudanza de apoyos al abanderado del establishment zacatecano, el moreno David Monreal, desde una débil candidatura de Rafael Flores la cual antes de nacer fue tocada por lo mismo de siempre en el PRD, la incapacidad para procesar su vigor democrático o su autoritarismo, según sea el caso.
Pedro de León, priista zacatecano que al no ser nominado renunció al tricolor para irse por el PRD con candidatura garantizada, fracasó al chocar de frente con el que estaba formado, con el grupo que desconoció la orden y la oferta de Agustín Basave para reclutar al descarriado.
El pleito llegó a tribunales, pero antes rompió la cohesión mínima a la que cualquier campaña aspira para, al menos, dar pelea en un contexto adverso.
Zacatecas se definirá entre una clase política que llegó al poder con Ricardo Monreal (entonces, como hoy De León, tránsfuga priista), que perduró a pesar de grandes diferencias con Amalia García y que flotó con el gobierno de Miguel Alonso Reyes, o bien renovar cuadros y expectativas con Alejandro Tello.
Las campañas de lodo en Veracruz son un pantano con arenas movedizas capaces de engullir juntos a Yunes vs. Yunes. Cuitláhuac García Jiménez, aspirante de Morena, crece en encuestas y roza la zona de empate técnico con Héctor Yunes Landa, de la alianza Para Mejorar Veracruz (PRI y polizones que le acompañan). Cuando las acusaciones alcanzan patologías sexuales un tercero puede ser el beneficiario directo, inesperado.
La maldición tabasqueña se cierne sobre PRD (y PAN) en Oaxaca, la revancha sinfín de AMLO contra su expartido, es árbol que no para de crecer. La candidatura de Pepe Toño Estefan Garfias se estanca; la de Salomón Jara, de Morena, repunta; la de Benjamín Robles, experredista ahora por PT, resta, poco pero suficiente, para darle certezas al cuartel de Alejandro Murat. Una campaña de propuestas serias que esquiva negativos de sangre y en la cual la división de la otrora izquierda de López Obrador puede beneficiar al PRI.
Hoy hay debate. Facturas y fracturas florecen a 15 días de las elecciones.
Este artículo fue publicado en La Razón el 20 de mayo de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.
