Cobra fuerza salario mínimo de 92.72

Por primera vez el salario mínimo podría llegar a la Línea de Bienestar, es decir: los 488 mil trabajadores que ganan salario mínimo, por fin, podrían adquirir los bienes y servicios básicos.

El salario mínimo podría dar el salto de 80.04 a 92.72 pesos. No es poca cosa. Si bien quienes perciben la minipercepción son 488 mil, se establece que alrededor de siete millones de personas se rigen por el salario mínimo.

De Mancera a Peña, pasando por Trabajo y Conasami

Ésta ha sido una larga discusión que iniciaron Miguel Ángel Mancera y Salomón Chertorivski, el jefe de Gobierno capitalino y su secretario de Desarrollo.

Pero rápidamente la retomó Peña Nieto y, curiosamente, la impulsó Luis Videgaray cuando estaba al frente de Hacienda. Se trató de eliminar todos los pagos, multas y créditos que estaban apegados al salario mínimo. Se desindexó.

Luego se buscó la vía de aumentarlo: en porcentaje no se podía, porque los sindicatos iban a pedir el mismo porcentaje de aumento. Entonces, vino el incremento en pesos y centavos.

Así, por primera vez en 2017, vimos a la Secretaría del Trabajo (Alfonso Navarrete Prida) y a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), presidida por Basilio González, empezar a cambiar su actitud.

La Conasami se quedó en la lógica de los años de estabilización de los noventa. Y bajo la discusión tramposa de que el trabajador que gana el mínimo debe aumentar su minipercepción vía productividad.

No. Todos los demás salarios contractuales claro que deben elevarse vía productividad. Pero el mínimo es por decreto: es la percepción básica para poder subsistir.

Y en el colmo de la injusticia laboral y social, el mínimo no ha servido para eso: para subsistir con bienes y servicios básicos.

Coparmex, parte clave

Ahora la Conasami vuelve a abrir la puerte para elevar el mínimo, por segundo año consecutivo.

Y algo cambió radicalmente: la parte patronal. La Coparmex, el sindicato patronal, a cargo de Gustavo de Hoyos, ha estado muy activa para elevar el salario mínimo.

Y si la misma parte patronal dice que puede absorber dicho incremento, ya no hay razón para no hacerlo.

Carstens, inflación baja y productividad para salario

Aquí vale la pena atender lo que dice Agustín Carstens, el gobernador del Banco de México.

Carstens señala que lo mejor para ir elevando el nivel adquisitivo del trabajador es mantener baja la inflación. Tiene toda la razón. Y señala que los salarios deben seguir elevándose por la vía de la productividad. Desde luego. La preocupación del banquero central es totalmente atendible.

Hay preocupaciones de cómo elevar el mínimo, porque si las pequeñas empresas lo sienten muy alto, entonces van a empezar a contratar por fuera de la ley y por debajo de ese nivel. Eso habría que atenderlo.

Carstens nos recuerda que el salario mínimo debe diferenciarse del salario contractual. Uno es el básico para obtener los bienes y servicios esenciales, para no caer en la pobreza.

El otro es indispensable para recordar que la única vía sostenible para elevar el poder adquisitivo es tener más capacidad que se traduzca en productividad. Y es ahí donde los salarios contractuales, los que negocian los sindicatos, tienen que ser clave en elevar la productividad.

Subirlo, tema de justicia social y… consumo interno

Subir el salario mínimo es indispensable. Es un tema de justicia social el que un trabajador pueda ganar lo mínimo para comprar comidas y satisfacer sus servicios esenciales.

Es un tema de dinamismo de demanda interna, generaría un consumo de bienes y servicios básicos que ayudaría al crecimiento.

Es un tema que puede ser absorbido por los patrones. Sólo hay que saber hacerlo bien. Los astros se alinean para que, por fin, tengamos un salario mínimo que pueda elevarse de 80.04 a 92.72 pesos y llegar a la Línea de Bienestar.


Este artículo fue publicado en El Excélsior el 30 de octubre de 2017, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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