Me dolió mucho la muerte de Gus Rodríguez, siempre me pareció un sujeto talentosísimo, ingenioso… y, después de ver un documental sobre “Nintendomanía” (https://youtu.be/Lzqw5qfgGng) puedo señalar que su verticalidad moral era impresionante.

Versión en breve: Gus Rodríguez fue cocreador de personajes de un programa de Eugenio Derbez en Televisa. Al mismo tiempo, Gus conducía y era el motor de “Nintendomanía” en TV Azteca. La compañía de Ricardo Salinas pretendía hacer versiones de peluche de los personajes que crearon Derbez y Rodríguez. Alguien en TV Azteca le avisó a Gus de la pretensión de la empresa de Salinas Pliego, por lo que Derbez y Rodríguez protegieron jurídicamente a sus creaciones. El proyecto de los peluches derbecianos, a todas luces ilegal, no pudo ejecutarse y la alta dirección de TV Azteca estaba furiosa. Le dieron un ultimátum a Gus Rodríguez: o les decía quién le había dado el pitazo o tendría que dejar la conducción de “Nintendomanía”. Gus dijo que sí… que sí dejaba la conducción del programa. Leal hasta el final: así era Gus Rodríguez.
Esta historia también confirma que otro que siempre ha sido igual es Ricardo Salinas Pliego: abusivo cada vez que ha podido. Hoy violenta los derechos humanos de sus empleados (especialmente a la salud y laborales) e incumple sus obligaciones fiscales (33 mil millones de pesos que adeuda al SAT), hace unos años quería montarse en la propiedad intelectual ajena y sus testaferros violaron la ley al intentar forzar a un creador a revelar quién le había avisado que lo querían robar.
Lleven este asunto a la vida cotidiana: alguien les comenta que un ratero va a meterse a su casa a robar el jueves, ustedes se preparan contra el robo y le hablan a la policía, por lo que el ladrón frustrado es detenido. Llega la familia del bandido encarcelado y amenaza con quemar la casa de ustedes si no dicen quién los puso sobre aviso… y, como ustedes se niegan a revelar el dato, eso sujetos incendian su hogar. ¿Qué opinan?
En TV Azteca no se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de Salinas Pliego, así que la medida punitiva contra el hoy difunto Gus Rodríguez es responsabilidad de él.
Así que no nos sorprenda la actual conducta ilegal y abusiva de Ricardo Salinas. Así era incluso en los tiempos en que su televisora apenas estaba en crecimiento. Y no cambiará, porque es necio y malvado.
Antonio Machado señalaba que el necio confunde valor y precio: el dueño de TV Azteca no distingue entre el valor de las personas y los precios de las mercancías. Por eso trata como sillas a sus empleados, los expone a riesgos de salud o quiere embolsarse sus obras, bajo el recurso facilón de convertirlas en peluches.
El principal problema de la necedad es su persistencia. Don José Ortega y Gasset expresaba que el malvado descansa algunas veces; el necio jamás. Eso hace doblemente nocivo a Ricardo Salinas: ayer fue el intento de quedarse con propiedad intelectual de Gus Rodríguez, hoy es la vulneración de la salud de sus empleados, mañana será algo más —quizá de mayor escala, aprovechando la protección que le otorgan sus aliados cuatreros—.
Descanse en paz el creativo brillante y leal, que resueltamente puso en su lugar a Salinas Pliego, en una batalla que pudo ser la de David y Urías, pero en la que, el ingenio y honestidad del débil, dejó en la lona a un abusivo.

