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Había una vez un presidente que utilizaba las redes sociales para gobernar.  Más que construir y debatir, prefería dividir y acusar a todos los que estaban en contra de su manera de pensar y gobernar.

Al principio, fue un gran promotor de las redes sociales como una forma de comunicación inmediata y cercana con la ciudadanía que soñaba dirigir, y que posteriormente gobernó. Sin embargo, al tiempo de convertirse en primer mandatario, acusaba de deshonestidad a los medios que lo cuestionaban, y a sus oponentes; ver los daños colaterales de sus posteos no representaban un freno para que se pronunciara desde un punto de vista cada vez más individualista, y subjetivo de lo que consideraba afectaba a sus intereses.

Seguramente ya descifraste a quién me refiero.

No, no es López Obrador, sino el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien a razón de golpear y amenazar a redes sociales como Facebook y Twitter, sufrió las consecuencias al final de su mandato, y después del asalto al Capitolio en enero de este año, fue suspendido de ambas plataformas por representar un riesgo para la seguridad pública de su país.

Lo cierto es que Trump goza hasta hoy de un grupo de fervientes admiradores y creyentes de sus dogmas que siguen difundiendo sus mensajes, lo cual demuestra que bloquear cuentas podría disminuir la influencia de personas que buscan la confusión de pensamiento en sus lectores, pero no reduce la desinformación.

Fuente: PostBeyond

En el caso de Trump, las reglas del juego pueden cambiar. Su capacidad de emprendimiento lo inspiró para crear “Truth Social”, su propia plataforma de mensajería instantánea, nacida de la fusión de Trump Media & Technology Group y Spac Digital World, empresa con sede en Miami cuyas acciones subieron 80% una vez que el jueves pasado se anunciara la fusión para la creación de la red social del ex presidente.

El objetivo de Trump es desafiar a Twitter y Facebook, al ejercer su derecho de postear y no ser callado en plataformas sociales que prometían no tenerlo de regreso hasta por lo menos enero del 2023, en consecuencia al incumplimiento de sus políticas de “glorificación de la violencia”.

La respuesta del ex mandatario fue simple, lo tendremos de regreso a principios de 2022 y no solo con posteos, sino con un servicio de suscripción de video bajo demanda, para de una vez, hacer competencia a Netflix, Amazon Video, Apple TV, entre muchas otras y así como servicios de almacenamiento en la nube, para competir contra Amazon y Google Cloud.

Las expectativas de Trump están puestas en que Truth Social tiene la capacidad para incrementar su valor de mercado en $1 Trillón de dólares en los próximos diez años, consolidándose como un emporio mediático; sin embargo muchas fuentes nos recuerdan que cuanto negocio ha echado a andar han fracasado, pero también consideran que la marca Trump sigue creciendo conforme él continúa inventando emprendimientos.

Moraleja: La pelea no le será nada sencilla, pero la emoción nunca sobra.

Habrá que ver si más allá del ruido económico y mediático que está haciendo Trump, logra mantener una pelea con las gigantes tecnológicas con las que quiere competir, o esta será otra de las empresas fallidas en el largo historial de Donald Trump.

Autor

  • Ingrid Motta

    Ingrid ha sido reconocida en varias ocasiones como una de las 100 mujeres más poderosas en los negocios por la revista Expansión, una de las 45 líderes de mercadotecnia por la revista InformaBTL, así como una de las mujeres más influyentes en el campo de la tecnología por el periódico El Universal.

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